Dosier: «Globalización económica: reconfiguración y retos» coordinado por Carles Méndez Ortega y Albert Puig GómezNÚMERO 26 (MAYO 2026)

Editorial. Globalización económica: reconfiguración y retos

La globalización, uno de los fenómenos más determinantes de las últimas décadas, ha estado asociada a la expansión del comercio internacional, a la internacionalización de la producción mediante cadenas globales de valor y al aumento de los flujos de inversión extranjera directa. Estos procesos, que han facilitado la difusión tecnológica, la reorganización de los sistemas productivos y la integración de nuevas economías en los mercados globales, también han sido factores clave para comprender los patrones del desarrollo económico contemporáneo. Pero, al mismo tiempo, han generado nuevas dependencias, vulnerabilidades y tensiones territoriales, así como transformaciones profundas en los mercados de trabajo y en las estructuras sociales.

Aun así, en los últimos años, este proceso ha pasado de ser percibido como una dinámica casi inevitable y lineal a convertirse en un fenómeno cuestionado, tensionado y, en muchos aspectos, en proceso de redefinición.

Las tensiones geopolíticas crecientes, las disrupciones en las cadenas de suministro, los cambios tecnológicos acelerados, con la irrupción de la inteligencia artificial, y la reaparición de políticas industriales y comerciales más activas han contribuido a configurar un escenario en el que la globalización ya no puede entenderse en los mismos términos que durante el periodo de hiperglobalización de finales del siglo XX e inicios del siglo XXI. Lejos de desaparecer, la globalización parece haber entrado en una nueva fase, marcada por una mayor complejidad e incertidumbre.

En este contexto, el debate sobre la globalización se ha intensificado tanto en el ámbito académico como en la esfera pública. Una parte importante de este debate se centra en cuestiones productivas y comerciales, así como en sus efectos distributivos, especialmente en relación con la desigualdad y las asimetrías de poder; otras aproximaciones hacen hincapié en las condiciones laborales que sostienen las cadenas de producción globales, mientras que, de manera creciente, también se han incorporado perspectivas ambientales que cuestionan la compatibilidad entre el modelo de crecimiento globalizado y los límites ecológicos del planeta.

Esto hace evidente que la globalización no puede analizarse ni como un proceso homogéneo ni a través de una única narrativa, ya sea como motor de progreso o como fuente de desequilibrios. Se trata, más bien, de un fenómeno complejo, resultado de la interacción de dinámicas económicas, tecnológicas, institucionales, sociales y geopolíticas que operan simultáneamente y, a menudo, con efectos ambivalentes.

En este sentido, una de las ideas transversales en buena parte de la literatura reciente es que la globalización no está desapareciendo, sino que se está reconfigurando. Entender esta nueva fase requiere, por lo tanto, una aproximación plural, capaz de captar tanto sus mecanismos económicos fundamentales como sus implicaciones productivas, sociales y ambientales.

Este número monográfico de Oikonomics se inscribe precisamente en el marco de este debate. El objetivo no es ofrecer una visión unidimensional de la globalización, sino aportar una lectura integradora que permita analizar sus diferentes caras: como motor de crecimiento y desarrollo, como sistema de producción global con implicaciones territoriales y como proceso que genera tensiones sociales, distributivas y ambientales.

En el primer artículo del dosier, Joan Tugores plantea que resulta más fácil describir el retroceso o abandono de las reglas teóricamente aplicables en las anteriores décadas (el multilateralismo, la hiperglobalización, etc.) que, dadas las complejidades de la situación actual, anticipar vectores de futuro. Sin embargo, a lo largo del artículo desarrolla los que, a su parecer, son los principales riesgos y retos que afronta la economía mundial actual: las tensiones comerciales, los impactos de los cambios tecnológicos de amplio alcance, las pugnas geopolíticas, etc. Elementos que, señala, desembocan en apelaciones a un papel más activo de las políticas industriales y tecnológicas.

En el siguiente artículo, Josep Maria Arauzo-Carod y Keli Araujo-Rocha exploran la relación entre el offshoring y la globalización. El documento se centra específicamente en cómo las diferentes motivaciones (costes laborales, infraestructuras, entorno institucional, …) configuran la geografía de los movimientos de relocalización empresarial y concluye que la globalización y la deslocalización empresarial funcionan como fuerzas que se refuerzan mutuamente, configurando, de este modo, los sistemas de producción contemporáneos y los resultados territoriales en todo el mundo. A la vez, ponen de manifiesto las implicaciones significativas que esta relación recíproca tiene para la política regional y la integración económica global.

El tercer artículo, escrito por Eduardo Hernández, es una aportación al debate sobre si la fragmentación espacial de los procesos de producción vinculada al periodo de hiperglobalización ha contribuido al desarrollo económico de los territorios que participan en las cadenas de valor globales. Partiendo de la constatación de que existe una bibliografía abundante y reconocida sobre esta contribución, el documento subraya los sesgos existentes hasta muy recientemente, cubre algunas de las últimas contribuciones a la literatura que han mejorado la comprensión de las cadenas de valor globales como motores del desarrollo económico, y propone vías para investigaciones futuras.

Por su parte, Mariona Cardona aborda uno de los aspectos clave del futuro de la economía mundial. Sostiene que la necesaria «transición verde» se ha construido sobre una concepción estrecha de la sostenibilidad, centrada sobre todo en la descarbonización, mientras que los costes materiales, ecológicos y en materia de derechos humanos asociados al extractivismo continúan insuficientemente integrados en la gobernanza. El análisis se centra en la gobernanza de los minerales críticos y en varios instrumentos normativos de la UE y concluye que una transición verdaderamente sostenible requiere redefinir la sostenibilidad más allá del carbono, incorporando de manera estructural los límites ecológicos, la justicia social y la equidad global en la gobernanza de los minerales.

A continuación, Carles Méndez analiza la vinculación entre la globalización económica y la reducción de la pobreza a escala global en las últimas décadas. De su análisis extrae que la apertura comercial, la integración en cadenas globales de valor y la inversión extranjera directa han contribuido de forma significativa a mejorar las condiciones materiales de vida de millones de personas, especialmente en los países en desarrollo. Los principales canales, a través de los cuales identifica que la globalización ha favorecido la salida de la pobreza, son el crecimiento económico, la creación de ocupación y la difusión tecnológica asociada a la integración productiva internacional. Asimismo, examina el papel de las condiciones institucionales y del capital humano como factores que amplifican los efectos positivos de la globalización en la reducción de la pobreza.

En el sexto artículo, Iu Tusell se aproxima a la organización y gobernanza de la fuerza de trabajo en las cadenas de suministro contemporáneas. Estas cadenas, que se configuran a través de un conjunto de agentes y mecanismos de reclutamiento, tienden a generar relaciones laborales marcadas por fuertes asimetrías de poder, que limitan la capacidad de decisión y la movilidad de las personas trabajadoras. En determinados sectores y contextos, estas relaciones pueden derivar en situaciones de explotación laboral y, en los casos más extremos, en formas de esclavitud moderna. A partir de este análisis, el artículo argumenta la necesidad de situar el trabajo en el centro de la reflexión sobre las cadenas de suministro globales para comprender mejor las implicaciones sociales del modelo productivo contemporáneo y sus límites.

Finalmente, en el último artículo del dosier, Juan Carlos Palacios se adentra en el polémico debate sobre las desigualdades. A través de un enfoque sistémico-estructural, analiza la relación entre desigualdad y globalización. Concluye que las mejoras de los ganadores y las pérdidas de los perdedores de la globalización, son debidas, esencialmente, a la asimétrica distribución del poder. Esta aproximación ayuda a entender algunas de las aparentes contradicciones que estamos presenciando actualmente en materia de comercio internacional o a comprender por qué, muy probablemente, la reversión parcial de la globalización no conduzca a una distribución de la renta menos desigual. Al contrario, el autor pronostica que los nuevos arreglos institucionales continuarán profundizando las dinámicas de concentración de renta y poder.

En síntesis, los artículos que conforman este dosier abordan la globalización desde diferentes ángulos complementarios, poniendo de manifiesto tanto sus mecanismos económicos fundamentales como sus límites y contradicciones. En conjunto, ofrecen una visión rica y matizada de un fenómeno central para entender la economía contemporánea y los retos que se plantean en el futuro inmediato. Esperamos que resulte de interés para el lector.

Cita recomendada:

Méndez-Ortega, Carles; Puig Gómez, Albert. «Globalización económica: reconfiguración y retos». Oikonomics [en línea]. Mayo 2026, n.º 26. ISSN 2339-9546. DOI: https://doi.org/10.7238/o.n26.2608


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