Número 93 (noviembre 2019)
Líneas de investigación ¿futuras? en diseño (I): movilidad urbana
Efraín Foglia

En plena reconfiguración de las prácticas profesionales y los oficios contemporáneos debido a los cambios globales de nuestra sociedad, es pertinente detenernos y preguntarnos por el camino que pisamos y el destino que seguirán disciplinas como el diseño.

 

Sin lugar a dudas, la respuesta (o las múltiples respuestas) la podemos encontrar en las investigaciones a nivel global que apuntan a releer la sociedad y sus problemáticas de forma poliédrica. Dichas investigaciones vienen desde la gran industria del diseño, pero sin lugar a dudas también pasan por otros ecosistemas creativos más experimentales. Este debate lo venimos desarrollando desde hace tiempo en «Hacia un nuevo Atlas del diseño», y con esta serie de textos pretendemos continuar trabajando en este tema.

 

Para subrayar las líneas de investigación futuras en diseño podemos comenzar por hacer el ejercicio de revisar los Beazley Designs of the Year, que trabajan desde el 2008 en seleccionar y premiar los diseños más innovadores de los últimos 12 meses en las siguientes categorías: moda, arquitectura, digital, transporte, producto y diseño gráfico. Todo esto a partir de la nominación del público y expertos en diseño de todo el mundo. Actualmente se puede visitar la exposición de estos diseños en el imponente Design Museum del barrio londinense de Kensington.

 

En esta ocasión nos centraremos en algunos ejemplos del diseño de transporte y en textos futuros desarrollaremos las diversas categorías del premio Beazley.

 

Diseño de transporte, la movilidad algorítmica en la urbe saturada

 

Ya no caben más autos en las ciudades. Hace tiempo que se han rebasado los límites razonables de venta de autos a nivel global y se siguen vendiendo como caramelos. Ninguna ciudad está deteniendo esta tendencia. Finalmente la profesión del diseño gira su estrategia y se centra plenamente en un cambio de modelo a nivel industrial. Es un momento en donde se plantean soluciones que transitan entre la especulación y el decrecimiento de la movilidad de los autos en las ciudades. Por un lado, las propuestas especulativas cristalizan las ideas imaginadas por la ciencia ficción en décadas pasadas, y por el otro, las propuestas de decrecimiento en la movilidad se topan con la gran industria post-fordista, que lo puede todo, incluso pintarse de verde para parecer renovada.

 

Lo que es una realidad y buena noticia a la vez es el resurgimiento y la revalorización de la bicicleta y sus primos hermanos (como los scooters). Probablemente este vehículo de dos ruedas sea uno de los diseños más queridos y aceptados históricamente por la sociedad en general. La bicicleta es y ha sido un diseño que transita las clases sociales y que se adapta a cada geografía sin problema alguno. Es un vehículo, un juguete; es ingeniería sofisticada y básica a la vez. La problemática de incorporar la bicicleta a las ciudades de forma masiva no viene de su eficacia, que está más que comprobada, sino de las políticas públicas, el diseño de urbanismo, las nuevas dinámicas en las ciudades y un largo etcétera. Hace tiempo que argumentamos en el texto «Biciudadana» que el diseño de un sistema de bicicletas municipales es un proyecto que impacta en diferentes ángulos de nuestra convivencia ciudadana. Consideramos fundamental poner preguntas sobre la mesa en torno al diseño de dicho sistema y a la gestión de este. No odiamos las bicicletas, las amamos, pero no es suficiente ese amor si no va acompañado de un diseño sistémico de la movilidad ciclista en las urbes.

 

Desde otro ángulo consideramos fundamental proponer líneas de trabajo desde la educación para dibujar escenarios futuros en el uso y diseño de la movilidad urbana. El proyecto Marsupolis (2014) es un ejemplo del trabajo realizado por alumnos de la Universitat de Barcelona en la asignatura Diseño Experimental del Grado de Diseño. Los alumnos afrontan en este proyecto especulativo los retos futuros de movilidad en la ciudad con base en la bicicleta.

 

Propuestas de transporte desde los Beazley Designs of the Year

 

Como hemos mencionado anteriormente, el uso de la bicicleta en las ciudades genera nuevas problemáticas. Una de ellas es el conflicto entre ciclistas, autos, motos y peatones. El rey fordista, el automóvil, generó una cultura de poder y omnipresencia que dificulta la convivencia de las nuevas especies en el asfalto. Existe odio entre taxistas y ciclistas, entre peatones y ciclistas. La relación entre peatones y autos se dio por perdida hace décadas. La fricción crece y el diseño puede aportar mucho a esta problemática.

 

Propongamos casos de estudio. Glove es un guante de ciclismo que combina el símbolo gráfico universal de una sonrisa amigable con materiales reflectantes de luz; fue concebido como una forma de reducir la ira y la ansiedad en las carreteras, al crear un momento comunicativo entre los ciclistas y los conductores.

 

Este proyecto nominado a los Beazley Designs of the Year presenta un puente de diálogo entre la bicicleta y los otros actores de la vialidad y al mismo tiempo ayuda a proteger al ciclista de posibles accidentes (cada vez hay más accidentes graves o mortales). Este diseño abre un diálogo en el entorno áspero del asfalto.

 

JUMP, un pack de bicicleta eléctrica y scooter o de cómo Silicon Valley quiere todo el pastel. Uber no es una empresa de taxis, es una corporación dedicada a cambiar la movilidad a nivel global con las nuevas reglas del capitalismo de plataforma. En el caso de JUMP, el emporio californiano presenta una bicicleta y scooter dentro de su gama de servicios de movilidad. La aplicación para compartir taxis ha lanzado una flota de bicicletas y scooters eléctricos «inteligentes». Las bicicletas, con pedaleo asistido, autodiagnostican fallas, responden a cambios geográficos en tiempo real e implementan automáticamente el cumplimiento de los límites de velocidad. Los usuarios pueden encontrar y alquilar una bicicleta usando la aplicación Uber en el Reino Unido. Con este proyecto podemos entender la relevancia que está tomando el mercado global de bicicletas y vehículos pequeños como el scooter.

 

Ojo crítico

 

Hemos comenzado a dibujar líneas de análisis del futuro del diseño y en este caso nos centramos en la bicicleta. En próximas entregas pasaremos a la movilidad con motocicletas impresas en 3D, drones-autos para la ciudad y sistemas orgánicos de movilidad compartida. Es fundamental concluir con una visión crítica en torno a los casos de estudio que hemos propuesto, para no caer en la golosina estética maravillosa del diseño. Así que definamos puntos de fricción en estos ejemplos:

 

1. Los Beazley Designs of the Year son premios de élite y nos ofrecen directrices interesantes para ver lo que sucede en la actualidad. No obstante, hay que ser cuidadosos con las propuestas que nos llegan del norte global (existe muy poca representación de otras latitudes), pues corremos el riesgo de perder el foco de nuestras problemáticas locales y caer en el colonialismo histórico del diseño.

 

2. El caso Glove lo consideramos un excelente ejemplo de un diseño que puede ser adaptable a bajo costo a cualquier ciudad. Con la idea comunicativa y gráfica del proyecto podemos jugar con códigos culturales propios. Se puede realizar sin manufactura industrial. Consideramos que es una extensión de la señalética urbana, pensada de forma inteligente, simple y directa.

 

3. El proyecto JUMP, en su manufactura y diseño, es igual que la aplicación de taxis de Uber, cercana a la perfección en usabilidad y funcionalidad. Aquí no hay duda. El problema lo encontramos en la idea global de Uber y su sistema de capitalismo de plataforma. Son conocidos los peligros de la centralización de datos en manos de empresas globales, así como la forma de explotación de sus trabajadores bajo el paraguas de la innovación. Quizás el reto a afrontar desde el diseño es cómo planificar sistemas igual de eficaces, pero desde lo local o municipal, con gestión transparente y derechos laborales garantizados.

 

Cita recomendada

FOGLIA, Efraín. Líneas de investigación ¿futuras? en diseño (I): movilidad urbana. COMeIN [en línea], noviembre 2019, no. 93. ISSN: 1696-3296. DOI: https://doi.org/10.7238/c.n93.1974

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