Número 40 (enero de 2015)

Economía de los datos: reto y oportunidad

Estefanía Aguilar Moreno, Eva Ortoll

Las políticas y directrices europeas (y por extensión nacionales) sobre datos presentan retos y oportunidades. De forma amplia los datos abiertos (open data) o, de forma más específica, la gestión de datos de investigación (research data management) son dos ámbitos en los que los profesionales de la información tienen un rol que desempeñar, pero, ¿estamos los documentalistas preparados (y dispuestos) a ocupar nuestro papel en el mundo de los datos?¿“las universidades” adaptan con agilidad las competencias acordes a las nuevas demandas profesionales? 

La proliferación de “datos” está presente en la mayoría de ámbitos de la sociedad actual. En los últimos años estamos asistiendo al boom de los datos, y a cómo éstos, interpretados, combinados y analizados de forma adecuada, pueden generar nueva información y actuar como motores y propulsores de la economía actual (COM 442 final). En las Directrices sobre las licencias estándar recomendadas, los conjuntos de datos y el cobro por la reutilización de documentos, publicado el pasado julio de 2014 (OJEU C/240-1), la Comisión Europea (CE) priorizó los conjuntos de datos del sector público (PSI, del inglés Public Sector Information) que instituciones y administraciones públicas deberían tener en abierto. Desde hace más de una década se viene anunciando la importancia que “los datos” jugarán y están ya jugando en la economía mundial, encontrando su culmen en la moda del “big data”.

 

Los organismos públicos, como administraciones o universidades, son grandes generadores de datos. Desde el sector público, dejando de lado la calidad, utilidad o selección de los datos que se abren a la sociedad, la gran mayoría de países europeos están creando portales para poner sus datos en abierto. En España datos.gob.es, el “portal de carácter nacional que organiza y gestiona el Catálogo de Información Pública del Sector Público”, y a nivel Europeo el Portal de datos abiertos de la Unión Europea, “punto de acceso único a gran variedad de datos elaborados por las instituciones y otros organismos de la Unión Europea”, son dos ejemplos de la urgencia con la que los organismos públicos están respondiendo a los requerimientos sobre trasparencia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: Open Halton

 

 

 

 

 

 

 

Tampoco las universidades o centros de investigación escapan al frenesí de abrir los datos, y encontramos convocatorias de financiación que exigen una puesta a disposición en abierto de los datos generados en proyectos de investigación financiados con fondos públicos. Cuando se trata investigaciones financiadas con fondos públicos, no sólo los documentos finales (como artículos) deben ponerse en los repositorios de acceso abierto, sino que tanto los datos utilizados como los generados por la propia investigación, junto con otros documentos que son generados en el curso de proyectos de investigación, también deberían ser públicos y accesibles. Como es sabido, el nuevo programa marco europeo de investigación e innovación, Horizonte 2020, incorpora ya directrices para la gestión de datos de investigación financiados con dinero público (Guidelines, 2013) y los participantes deben activar los mecanismos para que estos datos sean puestos en abierto para que puedan ser reutilizables.

 

Gobiernos e instituciones de investigación tienen que determinar quién va a asumir la responsabilidad sobre los datos durante todo su ciclo de vida, desde su generación, pasando por una correcta puesta a disposición, hasta su preservación en los términos en los que se plantea en las directrices sobre “open data” y “gestión de datos de investigación”. Como se sugieren en las directrices antes mencionadas, garantizar la disponibilidad, calidad, facilidad de uso y la interoperabilidad de los datos abiertos son puntos clave, y precisamente éstas han sido tradicionalmente las tareas abordadas por los profesionales de la información. Documentalistas, bibliotecarios o profesionales de la información en general podrían contribuir sustancialmente con sus conocimientos a catalogar, documentar, curar, metadatar y preservar grandes cantidades de datos (de investigación y otros tipos) que aseguren su acceso y reutilización a largo plazo, entre otras tareas. Pero, ¿nos hemos dado cuenta los profesionales de la información del papel a desempeñar en este entorno?, ¿disponemos en Europa (o en España) de un curriculum adecuado que responda ante esta situación? ¿están nuestras universidades adaptando sus titulaciones para que sean los profesionales de información los que se erijan como un perfil destacado en esta economía de los datos?

 

Quizá deberíamos dar un paso atrás y observar la situación desde fuera de la marea de los datos, alejándonos de las prisas, pero siendo conscientes de la urgencia, de forma que aprovechemos la situación que se presenta desde numerosas áreas. Usar el potencial de los profesionales de la información como gestores de datos, aún disponiendo de una sólida base, va a requerir de nuevas competencias y habilidades. Esto indudablemente acarrea una definición e implementación ágil de planes de estudios y perfiles académicos, todo ello debe ser contemplado como un resurgir de nuestra profesión. Los datos como oportunidad ponen de manifiesto una metamorfosis de la imagen respecto a los roles del profesional de la información, una metamorfosi necesaria e irreversible.

 

Para saber más:

 

Anglada L (2014). “Are libraries sustainable in a world of free, networked, digital information?”. El Profesional de la Informacion, vol. 23, nº.. 6, p. 603-611. 

 

COM(2011) 882 final. Comunicación de la Comisión al Parlamento europeo, al Consejo, al Comité económico y social europeo y al Comité de las regiones: Datos abiertos Un motor para la innovación, el crecimiento y la gobernanza transparente. Bruselas: Comisión Europea. [Consulta: 02.01.2014]

 

COM (2014) 442 final. Comunicación de la Comisión al Parlamento europeo, al Consejo, al Comité económico y social europeo y al Comité de las regiones: hacia una economía de los datos próspera. Bruselas: Comisión Europea. [Consulta: 30.12.2014]

 

Directiva 2003/98/CE del parlamento europeo y del consejo de 17 de noviembre de 2003 relativa a la reutilización de la información del sector público. [Consulta: 02.01.2014]

 

European Comission (2013). Guidelines on Data Management in Horizon 2020. Version 1. [Consulta: 15.12.2014]

 

OJEU C/240-1, 24/07/2014, Comunicación de la Comisión: Directrices sobre las licencias normalizadas recomendadas, los conjuntos de datos y el cobro por la reutilización de los documentos. [Consulta: 02.01.2015]

 

Schade, S; Granell, C; Perego, A. (2015). “Coupling Public Sector Information and Public-Funded Research Data: A Vision of an Open Data Ecosystem”. En: C. G. Reddick, L. Anthopoulos (ed.). Information and Communication Technologies in Public Administration: Innovations from Developed Countries. Boca Raton: CRC Press (Taylor & Francis Group), p. 271-293.

 

Cita recomendada

AGUILAR MORENO, Estefanía; ORTOLL, Eva. Economía de los datos: reto y oportunidad. COMeIN [en línea], enero 2015, núm. 40. ISSN: 1696-3296. DOI: https://doi.org/10.7238/c.n40.1506

gestión de la información;  investigación;  gestión del conocimiento; 
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