Número 41 (febrero de 2015)
El sector infomediario en alza: algunas reflexiones
Montserrat Garcia Alsina

En Europa el crecimiento de empleo y el crecimiento económico es uno de los objetivos primordiales de la agenda europea Europa 2020. Las políticas nacionales e internacionales ven en la economía digital una fuente de creación de empleo y desarrollo económico. Dentro de esta economía digital, una clara oportunidad de negocio es la reutilización de los datos abiertos (open data) que administraciones públicas y empresas ponen a disposición de otras empresas para crear productos y servicios de valor añadido.

Ahora bien, ¿por qué es objeto de negocio?, ¿qué capacidades y competencias han de cumplir los actores de este crecimiento?, ¿cómo conocer el volumen de negocio, las empresas involucradas y los índices de ocupación?

 

La reutilización de la información del sector público forma parte de la Agenda Digital Europea, y de la Agenda Digital española. Está regulada a nivel de directiva europea (2003/98/CE y 2013/37/UE) y legislación española (Ley 37/2007 y RD1495/2011). La Unión Europea estima que la reutilización de los datos públicos puede representar 40 billones de euros al año de volumen de negocio en la UE. España tiene como objetivo para el 2015 crecer un 20% entre 2011 y 2015, siendo el valor base de 2011 entre 330M€ y 550M€.

 

En España el sector económico que se ocupa de la reutilización de la información utiliza el término de sector infomediario, aunque este término sea poco conocido, y esté ausente en el DRAE (diccionario de la lengua española). Infomediario es la versión abreviada de la actividad principal del sector: intermediario de la información. Ha sido empleado desde 2011, cuando se publicó el primer estudio sobre este sector. Los dos primeros estudios fueron iniciativa pública (2011 proyecto Aporta, 2012 datos.gob.es), y los siguientes han sido iniciativa de la Asociación Multisectorial de la Información (ASEDIE), que tal como indica, aglutina a empresas infomediarias y organismos públicos y privados, que desde distinto sectores tienen por objeto el uso, la reutilización y la distribución de la información (2013 y 2014 ASEDIE).

 

La elaboración de productos y servicios de información ha sido objeto de negocio desde hace años. Son ejemplos la edición de directorios y guías de direcciones postales (código 5812 de la CNAE). Ahora ha pasado a ser un motor económico, debido fundamentalmente a dos hechos: a) el desarrollo del potencial de las TIC para capturar y tratar los datos y b) la necesidad de buscar mayor seguridad en las operaciones, por lo que es preciso obtener información del entorno en la que basar las decisiones y gestionar el riesgo de las mismas en un entorno cambiante e inseguro. En consecuencia, cada vez son más las empresas que precisan adquirir productos y servicios de información. Por tanto, capturar, tratar, gestionar información estratégica y analizarla está en el centro de la industria de la reutilización de datos. Recordemos que esta actividad de obtención y tratamiento de información estratégica para la toma de decisiones se denomina inteligencia competitiva o inteligencia económica, sobre la que Eva Ortoll ya se ha referido en otros artículos de esta revista.

 

Las capacidades y las competencias de los profesionales responsables de gestionar la información son saber capturar, tratar, clasificar, almacenar y analizar la información. Por tanto, el profesional infomediario deberá tener competencias del ámbito tecnológico, puesto que deberá saber manejar bases de datos y formatos electrónicos, pero también deberá conocer lenguajes de clasificación o vocabularios para almacenar los datos y los documentos de manera clasificada y controlando la calidad de los datos. Por último, deberá conocer técnicas de análisis. Tradicionalmente, estas competencias se han venido trabajando en la licenciatura de Documentación, y ahora en el grado en Información y Documentación. Ciertos másteres, posgrados y cursos específicos contribuyen a una mayor especialización en estas competencias. Por tanto, los graduados en esta titulación podrían disfrutar de altos niveles de ocupación.

 

Ahora bien, ¿cómo obtener datos para estudiar el sector que indiquen la evolución de los indicadores (volumen de negocio, empresas del sector y ocupación de los intermediarios de información)? La metodología y las fuentes de información son complejas, por lo que se debe seguir trabajando. Este tema será objeto de otro artículo en esta revista, pero baste como apunte que las clasificaciones nacionales de actividades económicas y de ocupación son la base para elaborar las estadísticas por parte de las instituciones competentes: INE en España y Eurostat en la Unión Europea. Dando un vistazo a estas clasificaciones nos dificulta hacer un seguimiento del sector infomediario o de reutilización de información. Esta dificultad la corroboramos cuando leemos los informes del sector (2011 proyecto Aporta, 2012 datos.gob.es y 2013 y 2014 ASEDIPE).

 

Por tanto, debido al valor estratégico del sector infomediario y del open data (datos abiertos) en la economía digital, y a las competencias que el sector requiere, la reutilización de la información debe estar en nuestro punto de mira para conocer mejor sus componentes, sus oportunidades de negocio y las competencias que requerirá. Desde la universidad podemos y debemos satisfacer estas necesidades, tanto en términos de formación como de investigación.

 

gestión de la información;  inteligencia competitiva;  documentación; 
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