Número 59 (octubre de 2016)
¿Cuándo se te irá esa barriga? Imágenes y narrativas post matern en las redes sociales
Gemma San Cornelio

Esta historia, como casi todas, tiene su origen en una experiencia personal: andaba el mes de febrero disfrutando del permiso de maternidad de mi segundo hijo en el momento que se aparecieron varias noticias relativas a mujeres que habían publicado selfies poco después de haber dado a luz. Estas acciones compartían la reivindicación del cuerpo natural -en oposición a las imágenes de cuerpos perfectos- que a menudo muestran determinadas celebrities, incluso después del parto. ¿Qué narrativas están presentes en este tipo de acciones e imágenes? En el presente artículo lo analizo brevemente en el contexto del proyecto Selfiestories y personal data.

Este es el punto de partida de una investigación llevada a cabo desde hace algunos meses, observando y analizando algunos perfiles en Instagram y, a pesar de que se trata de casos bastante distintos entre sí, de entrada me aventuro a destacar que el selfie, y estos casos lo representan muy bien, no supone una imagen aislada, -por muy significante que ésta pueda parecer- sino que cobra sentido dentro de una narrativa personal. De hecho, aunque la anécdota inicial fuesen los selfies post matern, lo que revelan estos perfiles y sus dinámicas de publicación de imágenes va mucho más allá y proponen matices muy distintos en lo que se refiere a formas de entender la maternidad y el cuerpo.
 
“La cuestión es criticar”. En anteriores artículos ya mencioné a la celebrity por antonomasia de los selfies: Kim Kardashian, a quien sigo desde hace casi dos años, periodo en el que se quedó embarazada y dio a luz a su segundo hijo, Saint. En relación con su embarazo, ya anteriormente había mostrado su malestar con los medios por los comentarios y críticas relativas a su aspecto físico. En este sentido, Kardashian publicó un selfie a mediados de agosto de 2015, cuando estaba embarazada de cinco meses, con el siguiente comentario en el pie de foto
 
Selfie1

“First they say I’m too skinny so I have to be faking it ... Now they say I m too big so I have to be faking it ... SMH  Some days I m photographed before I eat   look smaller  some days I ve just eaten I look bigger. It s all a part of...”  

 
Esta imagen es relevante porque se trata de una de las pocas fotografías en las que la celebrity dedica algunas líneas a describir un estado de ánimo más profundo. Generalmente Kardashian va combinando imágenes de su vida personal con su vida profesional como modelo, tendiendo a publicar más fotos de su vida pública, de modo que su narrativa personal no está muy centrada en su condición de madre. Incluso suele mezclar diferentes temporalidades para hablar de algún momento personal de su pasado, por ejemplo, publicando fotografías de embarazada cuando no lo está y viceversa. A partir del nacimiento de su hijo sus fotografías se alternan de vez en cuando con las de sus dos hijos y marido, sin que el bebé tenga un especial protagonismo. 
 
“Pareces estar hecha polvo”. Erica Andrews publicó en su perfil de Instagram una foto pocas horas después de dar a luz a su quinto hijo, Silas, en enero de 2016. Su enfoque realista, permitiendo ver las huellas dejadas en su cuerpo, reivindica la aceptación natural del cuerpo "real". Esta imagen fue publicada en diferentes revistas en línea y fue compartida de forma viral a través de las redes sociales. 

Selfie3 

“This is what 24 hours postpartum looks like. Baby in sling. Skin to skin. Adult diapers. And a rosy glow. My body feels like it ran a marathon and my heart is wide open from yesterday's travels.”

 
El perfil de Andrews está dedicado esencialmente a su faceta de madre y, también,  a su faceta profesional como comadrona en un entorno de vida rural, en Ohio. No es una celebrity pero tiene bastantes seguidores/as (más de 17.000), muchas de ellas quizás animadas por esta entrada. Sus fotografías, que consisten en gran medida en selfies pero también de los niños, suponen un gran escaparate de sus sentimientos y reflexiones, que van más allá de lo personal para convertirse en verdaderas declaraciones. Sus escritos están muy bien construidos y llenos de poesía, y a partir de algunos "episodios" (como una noche que vio cómo su bebé dejaba de respirar) transmite la enorme complejidad de la situación, sin entrar en tópicos construidos socialmente (tanto antiguos como recientes). Los comentarios que recibe suelen ser muy respetuosos con el contenido y con ella misma.
 
¿Cuándo se te irá esa tripa? Tania Llasera publicó un selfie en Instagram a las siete semanas de haber nacido su primer hijo, Pepe, en marzo de 2016.
 
Selfie2

“Hoy hace 7 semanas que después de 28 horas de parto provocado me hicieron una cesárea y sacaron a lo más bonito del mundo para mí  y os seré  honesta  así  está  mi cuerpo hoy  parece que sigo embarazada”

 
Igual que en el caso anterior, la imagen circuló por las redes y actualmente cuenta con 350.000 seguidores. Su perfil se centra en buena medida en el contexto de su vida privada (incluyendo a veces algunos patrocinios); alternándose selfies de ella y fotografías del bebé en diferentes situaciones cotidianas que, por lo general, suelen desatar un alud de comentarios por parte de las seguidoras de la celebridad.
 
A partir de estos comentarios se destilan diferentes modos de entender la maternidad y se propagan discursos bastante estructurados (incluso estereotipados) sobre la crianza de los hijos a partir de algunas tendencias. Concretamente, algunas fotografías del bebé despiertan comentarios que sancionan, critican o aleccionan el modo en que Llasera cría a su hijo. Estos comentarios se vuelven bastante virulentos en algunos episodios relacionados con el uso de determinados productos (la mochila del bebé, el collar de ámbar, la silla del coche, la gasa….). Es muy interesante constatar como ella, consciente de la dinámica, juega con el grupo de seguidoras incorporando fotografías que suponen claras provocaciones al acalorado debate. Se podría decir que las detractoras -siempre estamos hablando de mujeres- defienden modelos de crianza, más informados y fundamentados, en algunos casos supuestamente alternativos. Este modelo, que algunas de las seguidoras denominan de “madre profesional” o “supermadres” se contrapone al que supuestamente Tania representa: una madre ‘normal’, trabajadora, que cría a sus hijos usando el sentido común y tratando de disfrutar el máximo posible.
 
Esta es una lectura muy simple que, a primera vista, emerge de los anteriores ejemplos. A pesar de los discursos estereotipados o las obviedades, el estudio del selfie inscrito en la narrativa personal y colectiva nos permite ir más allá, encontrando reflexiones complejas en su condición de conversación de ida y vuelta.
 
PD. Recientemente, Anne Hathaway se ha sumado a este grupo publicando la siguiente imagen en su cuenta:
 

There is no shame in gaining weight during pregnancy (or ever).There is no shame if it takes longer than you think it will to lose the weight (if you want to lose it at all).There is no shame in finally breaking down and making your own jean shorts because last summer's are just too dang short for this summer's thighs.   

 

Para saber más:
 

 

fotografía;  medios sociales;  cultura digital; 
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