Número 86 (marzo de 2019)
¡Hola! Soy un bot y puedo ofrecerte información de actualidad
Silvia Martínez Martínez

Los bots y el uso de la inteligencia artificial están adquiriendo cada vez más protagonismo al ser empleados en mayor número de servicios diferentes. Jugar a videojuegos, asesorar en temas legales, la ayuda que brindan los asistentes virtuales en el domicilio o a través del móvil,… son muchas las posibilidades que presentan estos automatismos para facilitar ciertas tareas. Los medios de comunicación y el periodismo no se encuentran al margen de esta tendencia creciente haciendo gala de innovación tecnológica y diferentes aplicaciones para ofrecer información de actualidad a los usuarios. 

Hace ya unas cuantas décadas que la tecnología permite ir experimentando con algoritmos, inteligencia artificial y la capacidad de procesar lenguaje natural. Los avances permiten ahora a los robots conversar y ofrecer respuestas automáticas pero también aprender de su relación con el usuario. No es de extrañar que en los últimos años los bots conversacionales o chatbots hayan ido adquiriendo mayor protagonismo al incorporarse en infinidad de actividades al tiempo que surgen herramientas que facilitan su diseño e implementación sin necesidad de grandes conocimientos de programación. Las empresas los emplean para atender a sus clientes y los usuarios los usan, entre otras funciones, para hacer reservas y compras, aprender idiomas o incluso plantear consultas sobre salud. Los medios de comunicación y el periodismo no se han quedado atrás en su incorporación en una escalada que se ha sumido en el debate entre los peligros y ventajas que puedan proporcionar.
 
Aunque ya con signos de experimentación con automatismos antes, el uso de los robots en periodismo transciende a partir del 2014 cuando se empieza a conocer de la existencia de noticias escritas por éstos. En 2016, coincidiendo con la celebración de la conferencia anual de desarrolladores F8 de Facebook, la red social anunciaba el lanzamiento de bots para Messenger y contaba como socios para su implementación a medios de comunicación entre los que se citaban, entre otros, la CNN. Desde ese momento la alianza bots y social media ha sido clara e incluso ha permitido a los medios de comunicación explorar nuevas formas de comunicación con sus audiencias a través de la mensajería instantánea a través de móvil.
 
En el ámbito periodístico los bots han sido especialmente utilizados para emplear datos de fuentes confiables que muestren patrones más o menos estandarizados que resulten fáciles de analizar o cruzar. Así, se implementaron, por ejemplo, para dar cuenta de servicios informativos como el tiempo,  resultados bursátiles o deportivos pero poco a poco se usan de maneras más sofisticadas e incluso para dar coberturas informativas especializadas tanto temática como temporalmente. Así, junto al uso de bots que podemos encontrar en medios como Wall Street Journal para informar sobre la evolución del mundo de los negocios, por ejemplo la AP los ha empleado para informar sobre la temporada de beisbol o El País los incorporó para ofrecer alertas y notificaciones informativas. En coberturas electorales han sido empleados entre otros por Le Monde o también fue el punto de partida para el espacio Politibot, un bot en Telegram, a partir de las elecciones generales españolas de 2016. 
 
Los bots permiten aprovechar no sólo el lenguaje sino también pueden combinar opciones como los emojis o lanzar contenido en audio y video. Así en España el chatbot de COPE se presentaba como un ejemplo de automatismo capaz de servir contenido de audio en streaming o a la carta. La geolocalización puede ser otro de los recursos empleados por estos robots que buscan dar la información de forma inmediata. Algunos medios optan por explicar la experimentación que desarrollan con bots como muestra también de su esfuerzo innovador. Así, desde el News Labs de la BBC es posible conocer los proyectos sobre bots que desarrollan así como su evolución. 
 
Desde su implementación han generado preocupación ya que introducir automatismos en la generación de informaciones ha sido visto desde algunas redacciones como un signo de alarma que podía hacer peligrar la propia profesión periodística. Por otro lado, la generación de bots que han servido para fines fraudulentos, como los encargados de generar seguidores falsos, producir interacciones para beneficiar el tráfico hacia ciertos espacios o incluso para distribuir contenidos falsos, también han generado desconfianza entre los usuarios. Sin embargo, la finalidad y uso de los robots depende de su diseño y algunos pueden ser muy positivos como complementos en el desarrollo de la labor informativa. Por un lado pueden ayudar a realizar acciones automáticas sin valor añadido y permitir así al periodista dedicarse a tareas que sí requieren de su reflexión o de la generación de nuevas ideas. Por otro, pueden ayudar a mejorar la relación con el usuario, con un mayor conocimiento de sus patrones de consumo y por tanto que se le puedan ofrecer servicios más personalizados.
 
Robots y automatismos pueden ser herramientas útiles de rastreo para detectar noticias falsas o poner freno a la difusión de la desinformación. Al mismo tiempo, a la hora de descubrir nuevos temas noticiosos también ayudarían al detectar, por ejemplo, de manera temprana cambios en patrones de comportamiento o nuevas tendencias.
 
La supervisión del profesional no se debe descartar a pesar de la efectividad de estos sistemas. Así, un ejemplo conocido de una información errónea difundida por un bot se encuentra en el aviso de terremoto que ofreció el Quakebot de Los Ángeles Times. Al no poder interpretar o contrastar la información obtenida de una fuente fiable como el Servicio  Geológico de los EEUU (USGS), el algoritmo presentó como actual un movimiento que en realidad correspondía a otro que se produjo en 1925. El diario tuvo posteriormente que borrar la noticia y  alertar desde su perfil de Twitter del error:
 
 
 
Así, bien diseñados, implementados y supervisados, los automatismos pueden resultar aliados para el periodista que puede disponer de información actual, partir de los datos que estos ordenan o procesan y profundizar en aquellos temas que requieren de valor añadido y mayor interpretación.
 
 
Cita recomendada: MARTÍNEZ MARTÍNEZ, Silvia. ¡Hola! Soy un bot y puedo ofrecerte información de actualidad. COMeIN [en línea], marzo 2019, no. 86. ISSN: 1696-3296. DOI: https://doi.org/10.7238/c.n86.1924
 
periodismo;  medios sociales; 
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