Número 35 (julio de 2014)
Las tecnologías de la información transforman las profesiones
Mercè Vazquez Garcia

Las tecnologías de la información han introducido cambios profundos en el planteamiento de las profesiones y el diseño de los puestos de trabajo. En los últimos años la tecnología se utilizaba para automatizar procesos que se realizaban manualmente y reducir así el coste de la mano de obra relacionada. Ahora bien, en la actualidad ya podemos afirmar que la innovación por medio de las tecnologías de la información tiende a automatizar el conocimiento.  

La automatización del conocimiento introduce un cambio sustancial en la planificación y distribución de los puestos de trabajo del mercado, en el sentido que se producirá un incremento de negocio en el sector de los diseñadores y creadores de máquinas. 
 
Los ordenadores, que están presentes en todas partes y que están conectados por medio de grandes redes, ya permiten automatizar tareas cognitivas. En este sentido, disponemos de dispositivos móviles que incorporan aplicaciones de voz bastante desarrolladas, que sirven para hablar, responder preguntas y reconocer huellas digitales. Así mismo, en cuatro estados de los Estados Unidos ya se autoriza la circulación de coches sin conductor, un adelanto del todo impensable por las reticencias de seguridad que genera en la ciudadanía. Como también la presentación en sociedad de las gafas digitales de realidad aumentada  Google glass, que son un detonante del nivel de integración de la tecnología con la actividad cotidiana de una persona, puesto que permiten tener disponible la información de los usuarios de móviles inteligentes sin usar las manos y tener acceso a Internet dando órdenes de voz. O bien los supercomputadores, que trabajan con grandes bases de datos de teléfonos y metadatos de correos electrónicos que les permite preparar informes detallados de los movimientos que hace cualquier persona, y predecir sus movimientos futuros. También se han ido desarrollando y perfeccionando a buen ritmo los programas de reconocimiento facial, que actualmente se aplican para la realización de vídeos de vigilancia. Todas estas nuevas aplicaciones nos eran muy difícil de imaginar hace tan sólo diez años.   
 
En otro ámbito se sitúa el desarrollo de la robótica gracias a la incorporación de la inteligencia artificial. El papel destacado que empiezan a tener los robots en el mundo laboral condicionará la forma como debemos interactuar y la manera como los debemos integrar en los procesos productivos. El impacto social que representa la incorporación de los robots en el sector productivo es distinta de la irrupción que representó la mecanización de determinados trabajos, como por ejemplo el uso de martillos eléctricos, en los que continuaba siendo imprescindible un operario; o la automatización de tareas rutinarias, como por ejemplo una cadena de montaje de coches, lo que representó una adaptación de los trabajadores a los nuevos procesos de trabajo. Actualmente la robótica introduce como novedad la realización de tareas intelectuales y no repetitivas, como por ejemplo poder recibir información del entorno y decidir si se actúa de una forma o de otra. En este caso, se pide un alto nivel de especialización de los trabajadores para que puedan convivir con los robots a la empresa. Esta nueva realidad representa un gran salto cualitativo, que puede convertirse en la cuarta revolución industrial de la historia de la humanidad.
 
 
 
La informatización ha permitido que ya sea una realidad el uso de traductores automáticos que ofrecen un nivel de rendimiento bastante alto, que en determinados pares de lenguas puede llegar hasta el 90 % de acierto. Esta tarea, que es de carácter no rutinario y tiene un componente muy especializado, permite ser automatizada parcialmente gracias a la disponibilidad de datos masivos a la red. En otros ámbitos, la informatización también hace posible que la actividad periodística pueda ser llevada a cabo por una máquina, como por ejemplo la redacción de una noticia a partir de varios inputs iniciales, o bien que una máquina sea capaz de hacer una retransmisión de partidos de fútbol. 
 
Las tecnologías de la información van modelando día a día las profesiones y los procesos de trabajo. Ahora bien, para que esta evolución no se detenga, es imprescindible que los profesionales vayamos actualizando, revisando y mejorando la manera como las máquinas inciden en nuestra realidad. Con esto quiero decir que, un robot no podrá llegar a ser competitivo si no hay buenos ingenieros que desarrollen a lectura de datos, el aprendizaje mecánico o la aplicación de la inteligencia artificial; o bien, los traductores automáticos no superarán las actuales tasas de éxito si no hay detrás especialistas en procesamiento del lenguaje natural que vayan mejorando los algoritmos.
 
En definitiva, detrás las tecnologías de la información hay una gran diversidad de profesionales especializados que se deben ir adaptando constantemente a los nuevos retos tecnológicos. 
 
Para saber más:
 
Denning, Peter J. (2014). “The Profession of IT. Avalanches are coming”. Communications of the ACM, vol. 57, n.º 6, p. 34-36. 
 
Markoff, John (2014). “Google’s Next Phase in Driverless Cars: No Steering Wheel or Brake Pedals”. The New York Times

 

gestión de la información;  gestión del conocimiento;  periodismo; 
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