Número 35 (julio de 2014)
En las redes del Mundial
Sandra Vilajoana Alejandre
Del 12 de junio al 13 de julio de 2014 las miradas de los aficionados al fútbol confluyeron en Brasil. Las redes de Maracaná y del resto de estadios que acaban de albergar la Copa Mundial de la FIFA encajaron la cifra récord de 171 goles mientras en otras redes -las virtuales-, jugadores, equipos, periodistas, marcas y fans interactuaban también a ritmo de récord en términos de comunicación. 
 

 

Siempre me ha fascinado la capacidad de los grandes eventos deportivos para atraer, implicar, emocionar al público y conseguir grandes audiencias. Cada cuatro años, eventos como los Juegos Olímpicos o la Copa Mundial de la FIFA captan el interés y la atención de miles de millones de personas de todo el mundo que, a través de los medios de comunicación, viven intensa y simultáneamente el devenir de la competición. El deporte es entretenimiento y también evasión. Quizás esto explique que en un contexto de crisis global el mundo haya caído, ahora más que nunca, en las redes de un Mundial.
 
El fútbol, a pesar de su lenta y progresiva penetración en la sociedad estadounidense,  puede considerarse el deporte más popular desde un punto de vista global. A la espera de los datos de audiencia de la reciente Copa Mundial, baste recordar que, según el Informe de la audiencia televisiva de la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010, esta competición fue seguida en algún momento y desde sus casas por más de 3.200 millones de telespectadores en todo el mundo, lo que representa el 46,4 por ciento de la población mundial. Y todos los indicios apuntan a que estos datos van a verse ampliamente superados en la reciente edición.
 
Existen muchas razones por las que miles de millones de personas seguimos los deportes a través de los medios de comunicación. El profesor Andrew Willings, en su obra La comunicación en el deporte, recoge las principales motivaciones de la afición al deporte, entre las que destacan la fidelidad y lealtad, la diversión, la evasión, el control del estado de ánimo, el estrés positivo o eustress, la búsqueda de alicientes o el sentido de comunidad. Los aficionados, en el deporte más que en ningún otro formato mediático, experimentamos una necesidad de interaccionar con nuestros equipos y jugadores y, además, sentimos un fuerte vínculo con otros fans. 
 
Internet ha cambiado el deporte en innumerables aspectos. No solamente tenemos acceso a más información, sino que hoy en día millones de personas sienten que tienen voz en el mundo del deporte gracias a compartir información e interactuar con una comunidad digital cada vez más amplia. En términos de identidad, Willings afirma que cuanto más podemos interactuar con otros aficionados y cuanto más podemos consumir detalles de nuestros equipos y de sus jugadores más posibilidades existen de que la verdadera afición crezca y la identidad compartida vaya a más. Sin olvidar que, gracias al desarrollo tecnológico, ha aumentado la inmediatez con que podemos presenciar un evento en vivo, en múltiples formatos y casi desde cualquier lugar.
 
La Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014 no sólo será recordada por los siete goles encajados por la selección anfitriona en las semifinales de la competición o la ejemplar sanción al jugador uruguayo Luis Suárez por el mordisco que propinó a un rival. En términos de comunicación, este Mundial ha pasado a la historia como el evento que ha generado más interacción en medios sociales. Conscientes de la oportunidad, Facebook y Twitter prepararon sendos centros de actividades con funciones específicas que permitirían a sus usuarios seguir más y mejor el Mundial. Los datos facilitados a posteriori por ambas compañías ilustran el alcance de esta explosión global. 
 
Durante las cuatro semanas en las que se disputó el torneo más de 350 millones de personas se unieron a la conversación en Facebook, generando el récord de 3.000 millones de interacciones relacionadas con el Mundial (conversaciones, comentarios y likes). Además, en los 120 minutos que duró la final entre las selecciones de Alemania y Argentina, 88 millones de personas generaron, a su vez, 280 millones de interacciones, convirtiendo a este partido en el evento deportivo más comentado en la historia de esta red social.
 
Por su parte, Twitter difundió, de manera más detallada y visual que Facebook, los datos que demuestran cómo la red de microblogging también pulverizó récords durante el Mundial. Los usuarios de Twitter enviaron 672 millones de tweets relacionados con la competición (sin contabilizar las marcas de favoritos, a diferencia de Facebook, en cuyas interacciones incluyen sus likes). La mayor parte de la conversación se generó mientras se disputaban los partidos, y el duelo de semifinales, en el que Alemania marcó siete goles a Brasil, alcanzó el récord histórico de 35,6 millones de tweets en un evento deportivo, seguido de cerca por los 32,1 millones de tweets enviados durante la final. Tres de los cinco momentos más twitteados del Mundial tuvieron lugar en la semifinal en la que Alemania goleó a Brasil, aunque el mayor número de tweets por minuto (TPM) se alcanzó cuando la selección alemana se proclamó campeona del mundo en Maracaná. 
 
En ambas redes sociales el jugador más mencionado, pese a no llegar a las semifinales a causa de una lesión, fue Neymar, seguido de Messi, protagonista del tercer momento con más TPM de la final al recibir un cuestionado -también y sobre todo en las redes-, Balón de Oro al mejor jugador del Mundial (patrocinado por Adidas, ¡qué casualidad!). Y es que las marcas comerciales, ávidas de grandes audiencias, también cayeron en las redes de un Mundial en el que Adidas y Nike volvieron a competir por el trofeo de la notoriedad. 
 
Tres días antes del inicio de la competición, Nike difundió a través de los medios sociales The last game un impecable y entrañable corto de animación que, de la mano de sus embajadores de marca, ha superado los 65 millones de visualizaciones en Youtube.
 
 

 

Sin embargo, pese a este primer gran impacto, Adidas fue de menos a más hasta colocar a dos de sus equipos en la final. Su espectacular vídeo The Final: two teams,  one trophy, difundido dos días antes de la clausura del Mundial, alcanzó en escasos días más de 18 millones de visualizaciones en Youtube. Además, Adidas fue la marca más comentada en relación con la Copa Mundial y su #allin fue el hashtag de una marca más utilizado en Twitter, con presencia incluso en la publicidad estática de la final en Maracaná.
 
Fruto del desarrollo tecnológico, las redes sociales nos han permitido vivir la competición de un modo que hace unas décadas no hubiéramos podido ni imaginar. En poco más de un minuto este vídeo de Twitter sintetiza cómo los usuarios hemos interaccionado con nuestros equipos y jugadores y el fuerte vínculo que, gracias a la Red, hemos creado con otros fans. Las redes de la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018 prometen, más si cabe, tras este football boom digital. 

Para saber más:
 
Billings, A. (2010). La comunicación en el deporte. Barcelona: UOC-Aresta.
 

 

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