Número 51 (enero de 2016)
Recelos de la vida digital
Josep Cobarsí-Morales , Eva Ortoll

De una manera u otra todo el mundo tiene construida una vida digital. Para unos el mundo digital es una extensión de la propia existencia: residen, participan, construyen, están inmersos, absortos. Para otros el mundo digital es un lugar de visita, pasean, lo observan, lo utilizan, se desprenden, lo olvidan. Ya seamos residentes o visitantes, y como en el juego de vida, todos tenemos recelos digitales: saturación informativa, privacidad, pérdida de tiempo, superficialidad. Ahora bien, ¿hasta qué punto nuestras dudas son compartidas por otras personas? Una visión conjunta, ¿nos puede ayudar a gestionar mejor nuestras individualidades y tomar mejores decisiones al respecto?

Vamos a ver una selección de estos recelos digitales y de las cuestiones que suscitan. Personalmente os podéis sentir más o menos identificados, o pueden resultaros más o menos sorpresivos. Esperamos en todo caso que os resulten sugerentes.

 

#Absorción

 

Las redes sociales digitales son, podríamos decir, absorbentes. Que las redes sociales crean adicción, no es nuevo. Que esta adicción se vea de forma positiva o negativa, ya es otra cuestión y tiene que ver con las preferencias personales. Algunas personas experimentan una pérdida de tiempo, otras carecen de tiempo para participar en todo aquello que les interesa. En ambos casos existe cierta ansiedad respecto a valorar el tiempo de la presencia en línea, y a sacar lo mejor. Para gestionarlo, preguntas clave que nos podemos hacer son: ¿cuánto tiempo total, diario o semanal quiero dedicar a las redes sociales?, ¿por qué motivos y finalidades?, ¿en cuántas de ellas quiero estar presente?, y en donde esté presente, ¿quiero tener una presencia continuada y activa, o simplemente estar localizable?, ¿esto me supone dejar de hacer otras cosas importantes o me ayuda?

 

@Privacidad

 

La vulnerabilidad de la vida íntima en las redes sociales ha sido bastante debatida. El derecho a la privacidad de datos y de información en temas personales, como por ejemplo datos bancarios o sanitarios, también. Quizás se abre un nuevo frente, quién sabe si por ética o por miedo. Cuestiones clave en este ámbito son: ¿me siento yo mismo identificado con lo que dice de mí Internet?, ¿qué contenidos o mensajes quiero publicar y qué quiero reservar?, ¿cómo afectan mis decisiones de publicar (o de reservar) a mi familia o a mi organización?, ¿y cómo me afectan a mí mismo?

 

#Deshumanización

 

¿Estaremos perdiéndonos algo respecto a la interacción cara a cara, o respecto a la lectura reposada de un libro en papel? Las ventajas de las tecnologías para fomentar las relaciones sociales o para acceder a recursos de información y conocimiento son incuestionables. Quizás hay que encontrar un equilibrio entre lo digital y el contacto físico, ya sea con artefactos o con personas. Cuestiones relacionadas serían: ¿en qué situaciones ponemos en marcha o paramos nuestros dispositivos digitales en nuestra vida cotidiana?, ¿nos hemos planteado hacer ayuno digital por unos días (o por unas horas) durante nuestro tiempo de ocio o de trabajo?, ¿necesitamos realmente este ayuno?, ¿qué nos puede aportar?

 

@Superficialidad

 

Cuando un asunto es serio y crítico, ¿preferimos dirigirnos presencialmente a expertos? El tiempo que dedicamos a la lectura de noticias breves o contenidos de información digital, ¿nos da una idea ajustada a la complejidad de nuestro mundo o es más bien una representación? ¿enemos suficiente con esta representación? A pesar del uso intensivo de las tecnologías y los criterios ampliamente trabajados de fiabilidad y credibilidad de la información parece que, para algunos, el encaje en la presencialidad o la interacción más directa continúa siendo influyente para otorgar valor.

 

#Saturación informativa

 

¿Cómo cribo la información que realmente me interesa?, ¿se perderán mis interlocutores si les proporciono una información demasiado exhaustiva? Una espada de doble filo, tenemos todo lo que queremos, pero también nos llega lo que no necesitamos o que nos llega a confundir. La necesidad de saber navegar por la abundancia de recursos de información y poder discernir el grano de la paja se presenta más imperiosa que nunca, así como la necesidad de dosificar adecuadamente la información que emitimos.

 

Ante preocupaciones o cuestiones como las que acabamos de mencionar, las personas han ido desarrollando prácticas, digamos, de autodefensa digital o autogestión digital. A buen seguro, los posicionamientos de cada cual en el mundo digital darían para largas y jugosas conversaciones. Y precisamente esto es lo que estamos haciendo este otoño e invierno: conversar con decenas de universitarios de la UOC, tanto docentes como estudiantes, que voluntariamente nos han ofrecido su tiempo para hablar extensamente con nosotros de sus actitudes, prácticas, recelos y esperanzas respecto su uso de las tecnologías. Y lo estamos haciendo en el marco del proyecto de investigación Digital Visitors and Residents. What motivates engagement with the digital information environment?, junto con Lynn Conaway, senior research scientist de OCLC, y Agustí Canals, director de nuestro grupo de investigación de la UOC, KIMO. Esto nos permitirá en un futuro cercano compartir con vosotros información exhaustiva y contrastada sobre estos temas. Permaneced, pues, atentos a vuestras pantallas.

 

 

Para saber más:

 

Digital Visitors and Residents. What motivates engagement with the digital information environment?

 

Grado en  Información y Documentación  UOC

 

Máster universitario en Gestión estratégica de la información y el conocimiento en las organizaciones UOC

 

gestión de la información;  gestión del conocimiento;  medios sociales; 
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