Número 74 (febrero de 2018)
#SocialTv: Twitter y el consumo televisivo
Mireia Montaña Blasco

Durante los últimos años hemos asistido a un gran cambio de hábitos en el consumo mediático de los consumidores, provocado sobre todo por el auge de los formatos multipantalla y las redes sociales.  

El panorama de medios genera, cada vez más, una sobreoferta que dificulta la elección del contenido mediático por parte del espectador. Una de las alternativas que cada vez es más habitual en el momento de seleccionar un programa es hacerlo en base a las opiniones generadas en redes sociales
Jensen y Helles (2015) afirman que los medios tradicionales están siendo desafiados por una creciente variedad de formas de medios digitales, cambiando los esquemas de negocio, así como la forma de comprensión de la  comunicación. Esta transformación mediática ha generado bastante controversia en el debate público. Por un lado, se ha afirmado que los medios digitales facilitan una cultura más participativa (Jenkins, 2006); y por otro, que internet podría acabar diluyendo la cultura como la entendemos de forma amplia. Uno de los grandes retos que se nos plantea como comunicadores es tratar de comprender el alcance de estos cambios y el equilibrio entre los medios de comunicación "viejos" y los "emergentes". 
 
El consumo habitual de internet en España se sitúa en el 76 % según datos del estudio de febrero a noviembre de 2017 de la Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (AIMC), siendo el medio que más ha crecido en los últimos años (veintinueve puntos en los últimos cinco años) y el más consumido junto con exterior, y solo superados por la televisión. 
 

Fuente: www.trecebits.com 

 
La actual confluencia de medios ha provocado que el fenómeno de la social tv adquiera cada vez más importancia. Quintas y González-Neira (2014) afirman que España se ha convertido en líder europeo en televisión social, situándose entre los cinco primeros países del mundo en muy poco tiempo. Según las autoras, este éxito se debe a dos factores clave: por una parte, el elevado consumo de televisión, de los más elevados de toda Europa; y por otra parte, la alta penetración de los dispositivos móviles, sobre todo smartphones, ya que gran parte de la conexión a las redes sociales se realiza desde este tipo de dispositivos. 
 
Según datos corporativos de Twitter, un 74 % de los telespectadores españoles utiliza internet mientras ve la televisión. De ellos, un 89 % utiliza Twitter de forma regular y un 74 % tuitea mientras consume sus programes preferidos. Para los espectadores, esta red social hace que la experiencia televisiva sea incluso más entretenida: el 78 % asegura que Twitter «hace que los programas de televisión sean más divertidos». Tener una participación activa en un programa es otra de las características más valoradas por los usuarios. Un 46 % de ellos afirma que «le hace soñar» ver su tuit emitido, leído o respondido en pantalla, o que un famoso lo enlace o retuitee.
 
Podríamos decir que Twitter se ha convertido en una de las piezas centrales de la esfera pública digital (Deltell y Martínez-Torres, 2014). Una voz más crítica, De Ugarte (2014), afirma que Twitter y Facebook se han visto favorecidos por los grandes medios de comunicación generalistas, ya que este tipo de interacción rápida y de naturaleza superficial, en la que no es necesario tener criterio propio, dificulta la elaboración de contextos propios mediante la reflexión. 
 
Desde otro punto de vista, D’heer y Verdegem (2015) reflexionan sobre cómo las personas dan sentido a la programación televisiva a través de Twitter. Concluyen que los mensajes de Twitter no son solo reflexiones sobre el contenido de la televisión, sino también actuaciones del yo. Estos autores afirman que la investigación futura en Twitter y televisión necesitará entender las convenciones culturales que utilizan las personas en sus discursos acerca de los programas de televisión. Por esta razón creen que no debemos reconocer los mensajes de Twitter como reflexiones sobre contenidos televisivos, sino más como una estrategia de impresionar al mundo exterior, que se puede aplicar a medios de comunicación social en un sentido general. Es por ello que el análisis mediático desde una perspectiva de las investigaciones de audiencia tradicional es necesario, pero no suficiente.
 
Bibliografía:
 
D’heer, E.; Verdegem, P. (2015). "What social media data mean for audience studies: a multidimensional investigation of Twitter use during current affairs TV programme". Information, Communication & Society, 18:2, 221-234.
 
De Ugarte, D. (2014). "Participación, adhesión e invisibilidad. La venganza de Habermas". Telos, 98, 97-99. 
 
Deltell, L.; Martínez-Torres, A. (2014). "Los líderes en su maraña. Perfiles de los presidentes latinoamericanos en Twitter. Opinión pública y democracia deliberativa en la Sociedad Red". Telos, 99, 114-124.
 
Jenkins, H (2006). Convergence Culture: Where Old and New Media Collide. New York: New York University Press.
Jensen, K., Helles, R. (2015). "Audiences Across Media. A Comparative Agenda for Future Research on Media Audiences". International Journal of Communication, 9, 291-298.
 
Quintas, N.; González-Neira, A. (2014). "Televisión social: Su potencial como medio publicitario en el mercado español". Telos,  99, 75-83.
 
medios sociales;  televisión;  cultura digital; 
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