Número 77 (mayo de 2018)
¡Sin miedo! 8 pistas para introducir los videojuegos en casa
Dani Aranda

Muy a menudo me llegan dudas y preocupaciones de amigos, colegas o conocidos sobre qué deben hacer con los videojuegos. Los temas siempre suelen ser los mismos: es que no sé nada del tema, a qué edad, cuánto tiempo... 

Debemos tener presente que los videojuegos pueden ser un recurso muy interesante, entre muchos otros, para dinamizar el ocio de los menores. No es bueno criminalizar su uso, lo que tenemos que hacer todos es favorecer un uso creativo y responsable de estos recursos culturales. ¿Cómo? Con sentido común y, por encima de todo, favoreciendo espacios de juego comunes con nuestros hijos e hijas. Los videojuegos deben ser una herramienta para compartir risas, para hablar de estrategias, para discutir opciones, superar juntos dificultades y, como resultado, fortalecer vínculos.
 
Aquí tenéis 8 pistas que os pueden ser útiles.
 
Los adultos sois los responsables. Los adultos de la familia son los responsables de las diferentes propuestas de juego que entran en casa. Analizad conjuntamente antes de decidir una compra, contrastad intereses y valores según las circunstancias específicas de vuestros hijos e hijas.
  
Nuevos lenguajes. Los juegos digitales permiten desarrollar habilidades y descubrir nuevos lenguajes. Son una propuesta cultural más para compartir con tus hijos e hijas.
 
La clasificación por edades que aparece en las carátulas de los videojuegos sigue los criterios de un acuerdo internacional europeo, el código PEGI. Es una orientación importante que diferencia aquellos videojuegos que tienen contenidos violentos, escenas de sexo o que no respetan los derechos de las personas entre otros.
  
Todos los niños y niñas son diferentes, no hay reglas universales. Hay que revisar cuidadosamente los contenidos y propuestas del videojuego con el fin de ajustarlo a las características específicas de tus hijos e hijas. No siempre coinciden la edad cronológica y edad madurativa.
  
El alquiler como opción para conocer el juego antes de la compra. Antes de realizar la compra, puede ser interesante entrar en contacto con el videojuego mediante el alquiler. Jugar previamente puede ser una buena opción de contraste antes de realizar la adquisición.
 
Jugar siempre con los y las menores. Como cualquier otro recurso cultural, el uso del videojuego necesita del acompañamiento de los adultos. Son los adultos de la familia los que deben acompañar las primeras interpretaciones del videojuego con sus hijos o hijas. Sois quien mejor los y las conoce.
 
Pactar el tiempo de juego. Del mismo modo que la familia pacta con sus hijos e hijas el desempeño de sus responsabilidades (hacer los deberes, ordenar la habitación, la higiene personal, etc.), hay que pactar el tiempo de uso de los videojuegos.
 
No existe autonomía sin responsabilidad. La presencia de tabletas o consolas en las habitaciones de los y las menores favorece un consumo libre e indiscriminado. Revisad los criterios que utilizáis y los grados de confianza que compartís.
 
Para saber más:
 
Aranda, D.; Sánchez-Navarro, J. Aprovecha el tiempo y juega. Algunas claves para entender los videojuegos. Barcelona: UOCPress, 2009.
 
Johnson, S. Cultura basura, cerebros privilegiados. Barcelona: Roca Editorial, 2011.
 
videojuegos;  comunicación y educación;  entretenimiento; 
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