Número 7 (enero de 2012)
Entre lo perdurable y lo efímero al alcance de la mano
Silvia Martínez Martínez

Tradicionalmente, en periodismo, el tiempo y el espacio han sido importantes condicionantes en la labor informativa. Más allá del ciclo productivo del sector comunicativo convencional, marcado por la periodicidad del medio, la distribución también quedaba sujeta a limitaciones geográficas. La propia emisión y publicación de contenidos es medida en términos temporales o espaciales. La irrupción de la Red ha diluido estas barreras ampliando las posibilidades de la profesión periodística y aumentando las opciones de publicación de los contenidos. No obstante, como se verá, esta mayor apertura no ha estado exenta de riesgos para el desempeño de la labor informativa.

Ya entre los factores noticia que Galtung y Ruge señalaban en la década de los sesenta, la proximidad, la continuidad y el intervalo aparecen como criterios aplicables en la selección de los acontecimientos que iban a ser difundidos. Con el desarrollo de Internet, João Canavilhas en “Webperiodismo: Construyendo noticias con texto inteligente” señala que el factor temporal vinculado a la propia periodicidad del medio pierde sentido y que, en un entorno global y personalizado, la proximidad deja de ser un criterio fundamental.

 

En la definición que el catedrático Gabriel Galdón ofrece sobre la información  periodística el adjetivo actual aparece como un componente inherente de ésta. Internet facilita comunicar la realidad en tiempo real y a la vez favorece la actualización de contenidos, siendo éste uno de los rasgos diferenciales que identifica el profesor Orihuela en el artículo “Nuevos paradigmas de la comunicación”. En un singular juego entre lo efímero y lo perdurable, la inmediatez (la última hora favorecida por la velocidad de transmisión) se presenta junto a contenidos procedentes de archivo y todo ello en un entorno en el que además convive la comunicación sincrónica y asincrónica.

 

La Red brinda nuevas opciones a la comunicación horizontal (de nuevo son de aplicación términos espaciales) y, gracias a la eliminación de barreras de entrada, se multiplica el número de los llamados (no en vano) sites. Se amplían las posibilidades de participación y los ciudadanos pueden intervenir creando o compartiendo contenidos. La comunicación pública se presenta al alcance de la mano de multitud de sujetos. Aumenta el flujo informativo contribuyendo a la abundancia de contenidos que se distribuyen en la Red al tiempo que se multiplican los nodos de difusión como estrategia para asegurar el consumo del mensaje en un contexto marcado por la fragmentación de la audiencia. Se favorece la aplicación de técnicas de distribución viral gracias a la proliferación del share, que es empleado como estrategia no solo por los medios para atraer nuevas visitas sino también por distintas entidades y usuarios. Así, en “Redes sociales y marketing viral: repercusión e incidencia en la construcción de la agenda mediática” los profesores Túñez-López,  Sixto García  y Guevara-Castillo, explican, a partir de un caso concreto, el trayecto inverso que recorre la noticia ya que a partir de la participación de los usuarios en la promoción de un contenido éste puede adquirir la suficiente trascendencia como para que los medios lo incluyan en su agenda.

 

Gracias a las facilidades de publicación, fuentes interesadas pueden difundir directamente sus contenidos y promover su distribución en Internet. Además, un contexto en el que los propios medios de comunicación se convierten en seguidores de los perfiles que los personajes públicos y famosos crean en la social web se presenta como un campo de cultivo propicio para la proliferación de los pseudoeventos (que Lorenzo Gomis, partiendo de Boorstin, define como aquellos acontecimientos provocados con el objetivo de que los medios los reflejen y les den difusión). Y ello debido a que, en el entorno virtual, por ejemplo, la publicación de una declaración en formato tweet puede sustituir al propio titular que se quiere generar tras convocar una rueda de prensa. En un paso más, amparados bajo el anonimato, la creación de perfiles fraudulentos, la posibilidad de eliminar la cuenta/contenido originario y la propia reedición de los contenidos, algunos usuarios pueden sembrar rumores y hacer circular informaciones falsas por la Red.

 

Para hacer frente a la manipulación, en la edición de 2011 de la Online News Association Conference, Craig Silverman y Mandy Jenkins presentaron, bajo el título “B.C. Detection for journalists”, distintas recomendaciones con el objetivo de facilitar al profesional la tarea de verificar la información antes de incluirla en la agenda mediática. Ya Ryszard Kapuscisnki señalaba que el ejercicio periodístico, por su propia naturaleza y objeto de trabajo, está sujeto a continuos cambios. Las prácticas deben adaptarse al contexto digital y a las paradojas que presenta la flexibilidad temporal y espacial: beneficiarse de las ventajas que para el desarrollo de la labor informativa brinda y mantenerse alerta ante los riesgos en cumplimiento con la responsabilidad y los principios éticos de la profesión periodística.
 

relaciones públicas;  cultura digital;  gestión de la información;  medios sociales;  periodismo; 
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