Número 77 (mayo de 2018)
Gastronomía de lunes a domingo: siete tendencias para la comunicación gastronómica
Raquel Herrera

Por la combinación del auge turístico y la extensión de la cultura gastronómica entre la ciudadanía, cada vez más profesionales de la comunicación actual se están orientando hacia la comunicación de la cocina y la alimentación. Por este motivo, y aprovechando mi primera colaboración como docente de la asignatura Gastronomía 2.0: redes sociales y periodismo gastronómico en el posgrado de Comunicación alimentaria de la UOC, presento una tendencia para cada día de la semana, a partir de la cual elaborar estrategias y establecer planes de acción. 

La comunicación contemporánea será omnicanal (offline y online), veloz, eficaz y mesurable, o no será. Eso dicen todos los expertos. Otra idea que cada vez se afirma más es que la comunicación contemporánea será comestible: restaurantes, bares, hoteles, pero también, pop ups, coctelerías y chiringuitos no viven de la improvisación y de hacer las cosas “como se han hecho toda la vida”, sino de conocer bien el mercado y lo que está pasando en el entorno gastronómico.
 
¿Qué siete tendencias podemos situar para comernos el pastel de la comunicación 2.0
 
No cerramos los lunes. Los profesionales de la alimentación aprovechan que sí cierran los lunes muchos restaurantes y distribuidoras para ofrecer excelentes ferias y encuentros profesionales donde se degusta lo que, poco después, se ofrecerá en nuestros supermercados y mesas. Los encuentros se acompañan a menudo de degustaciones in situ, actividades paralelas, etc. La novedad es que no todas las actividades de este tipo se restringen a expertos. Por ejemplo, Verema, o los primeros días de Alimentaria o el Salón de gourmets.
 
Martes: buena leche. Sea por razones médicas o por elección personal, cada vez más consumidores deciden reducir o incluso eliminar ciertos alimentos de su dieta, y buscar sustitutos. No es noticia que se quiera reducir el consumo de azúcar o pan, pero probablemente sí sea noticiable que las alternativas a los lácteos vacunos cada vez estén más extendidas: ferias como LACTIUM promueven esta diversidad entre profesionales y público general.
  
Miércoles: el placer de cuidarse. Una de las etiquetas más comunes en las redes sociales es la de #healthyfood. La gente pide salud en el plato, tanto si lo que hace es recurrir a recetas tradicionales, como pedir cereales y verduras de nombre exótico (chía, kale, etc.). La fotogenia contribuye a hacer atractivas estas novedades (a menudo de coste elevado), con ayuda de un gran número de coaches y trainers que, en ocasiones, causan escepticismo y críticas entre los profesionales médicos y de la nutrición.
 
Jueves: no hay cultura como la permacultura. Entendida como el aprovechamiento del sistema agrícola basado en el ecosistema “natural” (sin sería la palabra clave en este sentido: sin aditivos, sin pesticidas, sin...). De nuevo un tema controvertido, pero atractivo desde el punto de vista del marketing. Ved por ejemplo el salon Indigènes o la feria Renaissance des Appellations.
 
Viernes: exigencias de calidad. Considerando la gran importancia del turismo en todo el territorio, pero también la popularización de concursos como MasterChef, el consumidor pide calidad cuando sale a cenar o de fin de semana. Dos tendencias coexisten: proliferación de restaurantes de alta gama con chefs estrella como Mugaritz, y de páginas de ofertas que incluyen dormir y hacer excursiones por el entorno natural o urbano, estas últimas muy orientadas a parejas jóvenes o maduras que equiparan ocio con gastronomía de primera.
 
Sábado: comer sobre ruedas. Los foodtrucks o gastronetas no son novedad, sino una tendencia consolidada en todo el Estado español tanto en lo que respecta a comidas más grasientas de inspiración fast food como a otras recetas veganas, pescados variados, etc. El problema continúa siendo que la actual legislación no permite efectivamente mover las camionetas por la ciudad. Ved un par de ejemplos actuales: el Van Van Var, o las que se instalan en la feria de artesanos All Those.
 
Domingo: vivir el vermut. De nuevo, una tendencia que ha estallado en los últimos años y se ha consolidado, no solo entre quienes siempre han tomado vermut, sino también, por citar un segmento de mercado, entre parejas jóvenes con niños que ya no salen de noche, pero que socializan al estilo mediterráneo en bares y terrazas. Entre otros, encontramos vermuts premium, altísima competitividad entre patatas fritas de orientación gourmet, y olivas y derivados que rivalizan con las esferificaciones de los hermanos Adrià.
 
¡Buen provecho! 
 
(Y no os perdáis la etiqueta #foodatuoc en la que colgaremos contenidos trabajados durante la asignatura).
 
Para saber más:
 
 
comunicación alimentaria;  medios sociales;  lifestyle periodismo; 
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