Leticia Fuentes es corresponsal en París para La Sexta y El Periódico desde 2020. Ha cubierto acontecimientos como, por ejemplo, la revuelta de los chalecos amarillos, las elecciones francesas, la visita del Papa, el aniversario del desembarco de Normandía y los Juegos Olímpicos de París 2024, y colabora continuamente con gabinetes de comunicación.
Esta entrevista se ha realizado en colaboración con el alumnado de la asignatura de Comunicación Corporativa y Relaciones Institucionales del máster universitario en Comunicación Corporativa, Protocolo y Eventos de la UOC. En esta materia, impartida por la Dra. Lola Bañón y el Dr. Yago Grela, el estudiantado tiene la oportunidad de plantear preguntas, al finalizar el semestre, a profesionales en activo que trabajan en estrecha relación con el entorno comunicativo y mediático actual.
Imagen de la periodista entrevistada
Fuente: Prensa Ibérica
Relación entre periodismo y gabinetes de comunicación
Alumnado de Lola Bañón y Yago Grela (AdLByYG): ¿Qué diferencia a las organizaciones que construyen relaciones de credibilidad a largo plazo de las que no?
Leticia Fuentes (LF): La confianza mutua. El problema surge cuando las relaciones públicas (RRPP) tratan a los medios como meros tablones de anuncios en los que verter información corporativa. Los departamentos que valoran el trabajo del periodista y adaptan la información al formato del medio obtienen grandes resultados.
AdLByYG: ¿Qué errores cometen más a menudo los gabinetes de comunicación y como se pueden evitar?
LF: El principal error es no estudiar el medio en el que se quiere aparecer, ya sea televisión, radio o prensa escrita, que requieren formatos diferentes. Otro error es el timing. Un buen RRPP sabe cuándo lanzar una nota, a quién dirigirla y cómo personalizarla. Enviar una nota irrelevante a un corresponsal el día que dimite el primer ministro francés es jugar en contra de uno mismo.
Para hacer atractiva una nota destaco tres reglas. En primer lugar, conocer al periodista para evitar errores graves, como por ejemplo enviar un acontecimiento local de Segovia a un corresponsal en París. Seguidamente, contar con una estructura visual clara y fácil de leer. Y, en tercer lugar, ir al grano y mostrar cómo encaja realmente el tema en aquel medio de comunicación.
AdLByYG: ¿Cuál es la línea roja en la comunicación corporativa?
LF: El respeto a la independencia editorial de la redacción. Un intento claro de manipulación, o una red flag inaceptable, es exigir las preguntas por escrito antes de una entrevista con el CEO. Esto desvirtúa el trabajo periodístico y transmite debilidad, puesto que parece que el directivo no está lo suficientemente preparado para responder con naturalidad sobre su propia organización.
Corresponsales internacionales ante la inmediatez y los nuevos formatos
AdLByYG: En pleno cierre de corresponsalías, ¿qué aporta el periodista sobre el terreno?
LF: Prescindir de corresponsales fomenta la desinformación. El corresponsal adquiere el dato, la contextualiza, sale a la calle y aporta humanidad. Somos puentes culturales entre países. Esto genera crónicas de valor real que la audiencia percibe, como las de Marc Bassets. Además, el valor no está en la ciudad, sino en los ojos de quienes la miran. Por ejemplo, un gran medio español cerró en París y, al reabrir años después, surgieron reportajes magníficos.
AdLByYG: ¿Cómo adaptas un mismo hecho para televisión, prensa escrita y radio?
LF: Cada medio tiene sus tiempos. La prensa pide contexto y análisis detallado; la televisión exige máxima síntesis, titulares rápidos y frases breves, y la radio hace viajar al oyente mediante la voz. Siento una conexión especial con la radio porque requiere una atención activa, mientras que en la televisión a menudo se da más importancia a los estímulos visuales o a tu ropa que a la información.
AdLByYG: ¿Cómo ha cambiado el trabajo con la inmediatez de las redes sociales?
LF: Tiene una doble cara. Facilita el acceso a fuentes y a las últimas horas (breaking news). Sin embargo, sufrimos de hiperconexión. En el entorno digital no hay horarios de cierre fijos como en la imprenta; la presión constante por publicar primero es realmente agotadora.
AdLByYG: ¿Qué cobertura es más difícil de gestionar: las revueltas en la calle o los grandes acontecimientos organizados?
LF: Las dos tienen su complejidad. Con los chalecos amarillos, tienes que informar en medio del caos y velar por tu integridad física frente a los gases. En unos Juegos Olímpicos, el acceso a historias creativas está muy restringido por protocolos de seguridad rígidos y miles de periodistas acreditados.
Impacto de la IA y la desinformación
AdLByYG: ¿Puede la inteligencia artificial (IA) combatir el clickbait y recuperar el periodismo de calidad?
LF: Es rápida y naciente, su impacto es incierto. Pero el periodismo profundo siempre ha existido en cabeceras como, por ejemplo, 5W o ARTE, que no se guían por algoritmos. Soy optimista, y bien utilizada la IA es una aliada.
AdLByYG: ¿Qué riesgos y oportunidades detectas en tu día a día?
LF: El riesgo grave es la proliferación de fake news audiovisuales generadas con IA, que se propagan más rápido de lo que las redacciones pueden adaptarse. La oportunidad es técnica, en la radio usamos programas de IA para pulir audios sucios que antes se habrían descartado, salvando contenidos excelentes.
AdLByYG: ¿Cómo verificas los datos en este ecosistema?
LF: Yendo directamente a la fuente original: gabinetes del Elíseo, partidos, abogados o jefaturas policiales. Para contrastar, recurrimos a expertos independientes. En las redacciones ya utilizamos software para detectar manipulaciones de contenido audiovisual.
Ética profesional, fuentes y transparencia
AdLByYG: ¿Qué diferencia a una buena fuente de una fuente excelente?
LF: La buena fuente te da datos fiables. La excelente, además de tener autoridad contrastada en su campo, actúa con total transparencia y te facilita información de manera exclusiva.
AdLByYG: ¿Cómo gestionas la confidencialidad y las exclusivas?
LF: El llamado off-the-record debe comprobarse siempre de forma independiente. En cuanto a las exclusivas, se debe evaluar si tienen valor real para la audiencia o si son solo de interés corporativo; si aportan valor al público, es un win-win. Con temas altamente sensibles, el método clásico no falla: citarse en persona o llamar por canales de voz seguros para no dejar ningún rastro digital.
AdLByYG: ¿Se ha visto alterada la relación con los gabinetes debido al fenómeno de los influencers?
LF: Sí, claramente. Muchos departamentos de comunicación prefieren invitar a influencers con grandes comunidades de seguidores antes que a periodistas, como ocurre en conciertos o incluso en las tribunas oficiales de prensa de los Juegos Olímpicos. Los periodistas hemos quedado relegados a un segundo plano en estos ámbitos.
AdLByYG: ¿Qué diferencias hay entre la comunicación francesa y la española o la catalana?
LF: Las instituciones francesas son mucho más transparentes y colaborativas. Hay un profundo respeto por la profesión periodística y por la separación de poderes. En España siento que este respeto institucional se ha ido perdiendo y, en parte, tenemos la culpa los propios periodistas.
AdLByYG: ¿Qué agradeces de la organización de un evento y cuál es el error corporativo más común de los directivos?
LF: A los organizadores les pido condiciones logísticas básicas, como por ejemplo, conexión, enchufes y lavabos para poder hacer directos en cumbres como el G7. En cuanto a los directivos, el error clave es la carencia de naturalidad para ceñirse de forma rígida a un guion aprendido de memoria. Un buen directivo tiene que hablar con seguridad, naturalidad y ser capaz de aceptar los errores de su organización; reconocerlos y proponer soluciones en directo es lo que más prestigia ante la audiencia.
Imagen de portada:
Fotografía de la periodista Leticia Fuentes. Fuente: Prensa Ibérica.
Citación recomendada
BAÑÓN, Lola; GRELA, Yago. «Leticia Fuentes: “Cuando un profesional de la comunicación trata a un medio como si fuera un tablón de anuncios, la relación no funciona”». COMeIN [en línea], noviembre 2026, no. 170. ISSN: 1696-3296. DOI: https://doi.org/10.7238/c.n170.2672
Lola BañónPeriodista, doctora en comunicación y profesora colaboradora del máster universitario de Comunicación Corporativa, Protocolo y Eventos de la UOC
@LolaBanon
Yago GrelaProfesor colaborador del master universitario de Comunicación Corporativa, Protocolo y Eventos de la UOC
@Ygrelao


