Tras ocho ediciones de la Jornada Almanzora Comparte, surgió la necesidad de evolucionar y crecer hacia algo más continuo y sostenido en el tiempo que una actividad anual. Nacida como una hackathon social en la comarca del Valle del Almanzora (Almería), esta iniciativa ha reunido, edición tras edición, a personas de diversos perfiles –emprendedoras, representantes institucionales, empresas, asociaciones y ciudadanía– con un objetivo común: compartir experiencias, detectar retos y cocrear soluciones para el desarrollo del territorio.
Con el paso del tiempo, lo que empezó siendo un evento puntual ha ido sembrando algo más profundo: una comunidad transformadora. Entendemos esta comunidad como un grupo activo de personas que, compartiendo una visión común, se organizan para identificar retos, proponer soluciones, compartir aprendizajes y poner en marcha acciones que transformen su entorno de manera positiva y continua. Sus miembros son, precisamente, quienes han participado y contribuido a lo largo de las ocho ediciones de Almanzora Comparte, generando un valioso capital relacional y de conocimiento compartido.
La evolución de la ‘hackathon’
Con la voluntad de dar continuidad al trabajo realizado en las jornadas y evitar que las ideas se diluyan o terminen en un cajón, desde el pasado otoño, se han ido impulsando varias acciones concretas orientadas a consolidar esta comunidad transformadora.
La primera de ellas ha sido la creación de un espacio virtual compartido, un classroom de Google, gratuito y de fácil acceso, concebido como punto de encuentro digital. En este espacio se recopilan y desarrollan las propuestas surgidas en las últimas ediciones, lo que permite que el trabajo colaborativo continúe más allá del formato presencial y se adapte a los ritmos y posibilidades de cada participante.
Como segundo paso, a finales de noviembre de 2025 se celebró una reunión presencial con los miembros de la comunidad en la biblioteca municipal de Cantoria (Almería). Este encuentro tuvo un doble objetivo: por un lado, explicar de forma práctica el funcionamiento del classroom y facilitar su uso; por otro, abrir un espacio de diálogo para decidir colectivamente cómo organizarnos, qué temas priorizar y de qué manera seguir avanzando como comunidad.
La tercera línea de acción se ha orientado a impulsar el emprendimiento con impacto territorial. Se ha promovido que las personas participantes desarrollen proyectos de emprendimiento a partir de las propuestas trabajadas en Almanzora Comparte, animándolas a presentar sus propuestas a la nueva convocatoria del premio SpinUOC Rural, una iniciativa de la Universitat Oberta de Catalunya creada para incentivar el desarrollo rural y la innovación en los territorios. De este modo, se ha logrado que se presenten cinco propuestas, la mayoría de ellas relacionadas con la bioeconomía y la sostenibilidad.
Durante la reunión presencial de noviembre se reservó, además, un tiempo específico para la reflexión colectiva. Se preguntó a las personas asistentes qué les había aportado Almanzora Comparte y si consideraban necesario seguir organizando nuevas ediciones de la hackathon.
La respuesta fue clara y unánime: sí, es necesario continuar. Algunas de las asistentes destacaron el valor de encontrarse, de generar espacios donde conocerse y reconocerse; otras subrayaron el aprendizaje compartido y la posibilidad de escuchar miradas diferentes, y muchas señalaron cómo, a lo largo de las ediciones, habían extraído ideas – grandes y pequeñas – aplicables a sus propios ámbitos de acción, ya fuera en negocios, empresas, ayuntamientos o proyectos sociales.
Estas reflexiones confirman que Almanzora Comparte no es solo un evento de carácter anual, sino un proceso. Un proceso que sigue creciendo y que está dando sus primeros pasos como comunidad transformadora, con la mirada puesta en el largo plazo y en la capacidad colectiva de imaginar y construir un futuro más sostenible, colaborativo y conectado con el territorio del Almanzora.
Desde hace ocho ediciones, la jornada Almanzora Comparte viene evidenciando que cuando las personas se encuentran para pensar juntas su territorio, algo se mueve. Y ese movimiento se traduce en: compromiso con la comarca, interés por seguir compartiendo experiencias y conocimiento, y en espíritu emprendedor para impulsar ideas e iniciativas que sigan contribuyendo al crecimiento y desarrollo de la comarca del Almanzora. Pero, sobre todo, en el orgulloso sentimiento de pertenencia a una comunidad con un evidente poder transformador.
Citación recomendada
SANZ, Sandra. «Comunidad transformadora Almanzora Comparte: ideas en movimiento». COMeIN [en línea], febrero 2026, no. 162. ISSN: 1696-3296. DOI: https://doi.org/10.7238/c.n162.2612



