La aceleración del envejecimiento global es un reto demográfico ineludible, especialmente en China, que se prevé que tenga 200 millones de personas de 65 años o más en 2050 (Li et al., 2025, pág. 1). Este panorama hace que la atención domiciliaria de base comunitaria se convierta en la estrategia central para satisfacer las necesidades de atención de la población de más edad. El modelo no solo es logísticamente necesario, sino que también se alinea con la preferencia del 98,4 % de la gente mayor china por recibir cuidados en casa, en consonancia con los valores tradicionales de atención y respecto a las personas mayores, muy presentes en los hogares de aquel país (ibid.).
Sin embargo, la cobertura y la satisfacción con los servicios existentes en China todavía requieren optimización. Una investigación realizada por la diseñadora Sijie Sun en la provincia de Shanxi –una región con una proporción de población de gente mayor del 18,92 %– analizó los factores que influyen en la demanda de estos servicios, y cómo el diseño se posiciona como una estrategia clave a la hora de implementarlos.
Una perspectiva transversal
El estudio adoptó un diseño de investigación transversal para evaluar la demanda de servicios entre una muestra de 1.046 residentes de más de 60 años en Shanxi (ibid., pág. 2). La investigación se llevó a cabo mediante cuestionarios estructurados en cinco comunidades urbanas de las ciudades de Taiyuan y Jinzhong.
Área de estudio de la investigación
Fuente: creación de la autora vía Paintmaps.com
El análisis encontró que la demanda de servicios de atención comunitaria no es uniforme, sino que se correlaciona directamente con la necesidad de apoyo, especialmente entre quienes tienen menos recursos. Se encontraron diferencias notables según los ingresos y la ocupación laboral; los ingresos bajos mostraron una demanda más alta, hecho que subraya la necesidad de servicios subvencionados, y se encontraron diferencias significativas por género y nivel educativo (ibid., pág. 4). Además, la situación de convivencia es un predictor fundamental: mientras que los residentes con apoyo familiar tienen una demanda menor, la gente mayor que vive sola presenta una demanda significativamente más alta, dependiendo en gran medida de las redes externas para satisfacer sus necesidades básicas (ibid., pág. 5).
Uno de los puntos más reveladores del estudio es la fuerza de la ayuda mutua dentro de la comunidad. Más del 90 % de los participantes reconoce tener relaciones cercanas con personas vecinas y están dispuestos a pedir ayuda cuando haga falta. También se encontró una correlación positiva y significativa entre la demanda de servicios y factores comunitarios como el tiempo de residencia y el soporte a programas de apoyo mutuo. Esta conexión sugiere que la confianza y la cohesión social aumentan la voluntad de utilizar los servicios de cuidado, lo que convierte al vecindario en un recurso de salud esencial.
El papel del diseño
La eficacia de la atención domiciliaria se juega no solo en los servicios presenciales, sino también en el diseño de los ecosistemas digitales y comunitarios. Aquí es donde la perspectiva de la investigadora en diseño, Sijie Sun, desarrollada en el programa de doctorado en Filosofía de la UAB (EINA, s.f.), resulta crucial.
Mientras que el concepto de adaptación al envejecimiento (aging-in-place) tradicionalmente se centraba en el entorno físico –movilidad, seguridad en el hogar y espacios públicos que fomentan la interacción (Carroll y Nørtoft, 2022)–, la investigación de Sun lleva esta filosofía a la era digital. Su aportación se centra en diseñar plataformas interactivas que sirvan como facilitadores sociales y emocionales, y no solo como herramientas funcionales.
Esta visión tiene dos implicaciones fundamentales para los resultados del estudio de Shanxi: la primera, la tecnología centrada en el usuario, exige que las plataformas digitales sean accesibles, intuitivas y diseñadas bajo criterios de experiencia de usuario (UX) para permitir que la gente mayor participe en la ayuda mutua y el cuidado recíproco, en lugar de recibir instrucciones pasivamente y de forma unidireccional (Sun, 2025b).
La segunda, el diseño para la cohesión social, implica que las plataformas deben diseñarse para fomentar activamente la interacción y el valor mutuo, con el objetivo de crear espacios digitales de cohesión social en los que el intercambio de conocimientos y la ayuda entre generaciones sean el motor de la actividad (Li et al., 2025, pág. 5).
La tesis de Sun utiliza el diseño de interacción para cerrar la brecha digital y social, asegurando que la tecnología se convierta en un eje de participación activa para la gente mayor. Para llevarlo a cabo, se ha desarrollado y probado un prototipo de cuidados recíprocos denominado Digital Bridge.
Una evaluación controlada de este modelo reveló que, cuando la interacción intergeneracional se integra en un marco de diseño impulsado por los cuidados, mejora significativamente las habilidades digitales, el bienestar emocional y el sentimiento de conexión social de la gente mayor (Sun, 2025a).
Digital Bridge, un sistema de mentoría digital inversa para gente mayor con un componente ludificado
Fuente: imagen y diseño de Sijie Sun
Conclusiones
El estudio de Shanxi subraya la necesidad de una política multidimensional de atención domiciliaria en la China urbana. Para optimizar los servicios, las recomendaciones finales de la investigación pasan por una segmentación específica de recursos según el género y el grupo de edad, y también por una integración tecnológica que permita utilizar aplicaciones móviles para crear plataformas de ayuda mutua diseñadas bajo los principios de accesibilidad.
Diseñar con los principios de una ética recíproca de los cuidados, implica integrar la tecnología para desarrollar un puente intergeneracional, en el que la gente mayor no sea solo receptora de servicios, sino que ponga en valor el capital social y experiencial que puede ofrecer a la comunidad, ayudando así a reducir la brecha de servicios y promover un envejecimiento digno y conectado.
Nota
Este proyecto forma parte de la tesis doctoral de la Dra. Sijie Sun, defendida el pasado mes de octubre en EINA - Centro Universitario de Arte y Diseño de Barcelona (adscrito a la Universitat Autònoma de Barcelona) y dirigida por Elena Bartomeu Magaña.
Para saber más:
CARROLL, Sidse; Nørtoft, Kamilla (2022). «Co-designing age-friendly neighborhood spaces in Copenhagen: Starting with an age-friendly co-design process». Architecture, vol. 2, n.º 2, págs. 214-230.DOI: https://doi.org/10.3390/architecture2020012
EINA Centro Universitario de Diseño y Arte de Barcelona. (s.f.). «Tesis doctoral de Sijie Sun». EINA [en línea]. Disponible en: https://www.eina.cat/es/blog/tesis-doctoral-de-sijie-sun
LI, Haoran; SUN, Seijie; BARTOMEU-MAGAÑA, Elena; Wei, Xin (2025). «Determinants of community-based home care service demand among urban older adults in Shanxi, China: a cross-sectional psychological perspective». Frontiers in Public Health, vol. 13:1645632. DOI: https://doi.org/10.3389/fpubh.2025.1645632
SUN, Sijie (2025a). «Designing Gamified Intergenerational Reverse Mentorship Based on Cognitive Aging Theory». Multimodal Technologies and Interaction, vol. 9, n.º 6, pág. 64. DOI: https://doi.org/10.3390/mti9060064
SUN, Sijie (2025b). Research on Intergenerational Gamified Digital Reverse Mentorship and Experience Design for Older Adults Well-being. Tesis doctoral, Universitat Autónoma de Barcelona. Depósito Digital de Documentos de la UAB [en línea]. Disponible en: https://ddd.uab.cat/record/321492
Imagen de portada:
Ilustración del sistema Digital Bridge. Fuente: Sijie Sun
Citación recomendada
BARTOMEU MAGAÑA, Elena. «El diseño como respuesta a la demanda de atención domiciliaria entre la gente mayor de Shanxi (China)». COMeIN [en línea], enero 2026, no. 161. ISSN: 1696-3296. DOI: https://doi.org/10.7238/c.n161.2601



