Los datos son una pieza clave en los trabajos finales y las investigaciones académicas. En función de las hipótesis y objetivos planteados en la investigación, los datos deben recopilarse o pueden reutilizarse si previamente ya han sido obtenidos y están abiertos. Hoy os presentamos un tesoro de conocimiento: los Barómetros y los estudios del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), que recogen la opinión de la sociedad española en política, economía y otros muchos temas desde 1963.
El Barómetro del CIS es la encuesta mensual que indaga sobre cuestiones de actualidad y hace un seguimiento de la valoración subjetiva de la situación social, política y económica, además de los principales problemas del país (el último, de octubre de 2025, formula preguntas sobre el genocidio de Gaza, el inminente 50.º cumpleaños de la muerte del dictador Francisco Franco y la percepción de los principales problemas de España, entre otras preguntas). También las hay específicas de sanidad, de estudios sobre las audiencias y los medios, sobre la inteligencia artificial, el edadismo, etc. Los datos recogidos se remontan a 1963.
El CIS es un organismo autónomo español, adscrito al Ministerio de la Presidencia, que se dedica al estudio científico de la sociedad española mediante la realización de encuestas periódicas y de opinión pública. Su base de datos es un depósito de datos primarios y secundarios recogidos mediante diseños muestrales y metodologías cuantitativas estandarizadas. Este recurso es muy valioso por el conocimiento empírico en ciencias sociales, pero también en otras disciplinas. El catálogo de estudios, preguntas y series permite diferentes opciones de búsqueda y filtrado.
Los datos son necesarios en una investigación para poder analizarlos y mostrar los resultados y no siempre es necesario buscar y generar nuevos, puesto que existen repositorios y bases de datos con mucho contenido para explotar y/o reutilizar. Uno de los referentes es el CORA. Repositorio de Datos de Investigación. De hecho, la reutilización de los datos de investigación abiertos es uno de los pilares de la ciencia abierta, pero la manera de hacer ciencia e investigación todavía no ha cambiado lo suficiente como para integrarlo en la rutina habitual. Todavía nos gusta generar más y más datos nuevos.
Las cifras que podemos obtener del CIS son garantía de información primaria, son también una compilación histórica que permite ver la evolución de las percepciones de la sociedad y, en cierto modo, son memoria histórica. Por otro lado, tienen rigor metodológico, ya que todos los datos recogidos por el CIS provienen de encuestas realizadas mediante un estricto proceso científico y estadístico. Esto garantiza que la información utilizada es representativa de la población española y que ha sido obtenida mediante métodos de calidad demostrada, un requisito indispensable para la validación externa de una investigación. Además, disponen de variedad temática y de transversalidad.
Homogeneización de los datos
Los datos brutos están anonimizados y listos para ser procesados con software estadístico, pero pueden surgir algunas dificultades metodológicas y técnicas, principalmente relacionadas con la comparabilidad y la gestión del volumen de datos cuando agregamos periodos de diferentes años. En este sentido, se producen cambios en la formulación de las preguntas (variables), ya que estas se han formulado de manera ligeramente distinta a lo largo de los sondeos. Por ejemplo, una pregunta sobre el uso de Internet en 2005 no tendrá el mismo significado ni las mismas opciones de respuesta que una del 2025. Por lo tanto, para establecer una serie histórica, habrá que armonizar las variables, creando una variable común a partir de respuestas que pueden ser categóricamente diferentes.
También podemos topar con cambios en las categorías de respuesta, que pueden haber variado. Un caso concreto sería la clasificación de la edad o del nivel de estudios, que puede haberse desagregado o agregado en distintos años, por lo que sería necesario recodificar las categorías para hacerlas uniformes. También podemos tener la necesidad de resolver cambios en la metodología de muestreo y ponderación: las técnicas de muestreo (telefónico, presencial, en línea) y los parámetros de ponderación para corregir sesgos (ajustados a censos de población variables). Esto puede afectar la representatividad y habrá que tenerlo en cuenta al interpretar los resultados, especialmente al comparar los primeros años con los últimos. Y seguramente haya más casos en los que esto ocurra.
Un ejemplo: violencia machista
Superados estos retos y unificada toda la información descargada con una depuración y estandarización de los datos –trabajo hecho en gran parte de manera manual, a pesar de las opciones tecnológicas disponibles– las autoras de este artículo hemos creado una base de datos propia que recoge los barómetros completos de los últimos 20 años (2005-2025) para poner el foco en la variable de la percepción social de la violencia de género. De este modo, podemos elaborar figuras, tablas e infografías para acompañar el texto. La cantidad de indicadores disponibles en los barómetros permite cruzar datos y extraer las percepciones según edades, género, ideología o territorio, por ejemplo.
Es, en definitiva, una de las miles y miles de opciones que el reaprovechamiento y la reutilización de los datos disponibles en el portal del CIS pueden aportar a la investigación.
Nota
Los análisis y los resultados de esta investigación han sido financiados por la convocatoria Acelerador 2025 y esperamos que estén publicados próximamente.
Imagen de portada:
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Citación recomendada
OLLÉ, Candela; BERNAL-TRIVIÑO, Ana. «Un tesoro de conocimiento sociológico: el CIS». COMeIN [en línea], noviembre 2025, no. 159. ISSN: 1696-3296. DOI: https://doi.org/10.7238/c.n159.2579




