Número 165 (mayo de 2026)

El Archivo Muntadas (ARXIU/AM): aprendizajes de un ‘arkhe’ relacional

Ignasi Gozalo Salellas

Conozco al artista visual Antoni Muntadas desde el año 2011, cuando yo cursaba el Máster en Estudios Independientes del Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (MACBA) e incluí el estudio de su trabajo como pionero del arte visual en Cataluña y España en los años 70. Primero, como miembro del colectivo Grupo de Trabajo, y después ya como autor investigador de las novedosas técnicas videográficas provenientes de los Estados Unidos; en concreto, de su espacio de vida desde los años sesenta: Nueva York.

Nos reunimos en una cafetería en la calle Diputación, bien cerca de su casa-archivo barcelonesa. Desde entonces hemos habitado espacios de todo tipo: bares, restaurantes, galerías de arte, casas-estudio y, sobre todo, calles de Barcelona, de Cadaqués, de Nueva York… Para Muntadas, el hogar empieza en la calle, en la vida misma, en la cotidianidad. Y así es como, durante más de medio siglo, transitar con una mirada atenta y observadora las calles de las ciudades y lugares de todo el mundo ha sido su forma de estar en el mundo.

 

En Nueva York, nos reencontramos cuando fui a vivir para cursar el doctorado. Se trataba de proseguir mis conversaciones filmadas con él sobre su obra de los años setenta. Él reside allí parcialmente; el resto del año lo cohabita en Venecia, en São Paulo, en Barcelona y donde los proyectos lo lleven, porque, tal como nos explicó en las Terceras Jornadas ImCreA, él vive donde los proyectos se hacen y donde los contextos suceden. Así lo hacía constar en una pieza preliminar de 1973: Arte Vida.

 

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‘Arte ⇄ Vida. Proyectos’ (1973-1975)

Fuente: ARXIU/AM

 

Muntadas, ‘arkhe’ y archivo

 

Las calles y los espacios de conversación son para él el verdadero arkhe, el espacio donde se produce conocimiento y a la vez se guarda de forma segura. Para Muntadas, los interlocutores son los verdaderos guardianes del conocimiento, y por eso hace de su histórica generosidad una herramienta de transmisión no solo cultural sino también política y ética. Recuerdo una noche en particular. Era 2015 y hacía mucho frío en Nueva York. Muntadas me citaba para cenar con dos figuras históricas de la vanguardia del arte visual: Marshall Reese, con quien Muntadas ha codirigido Political Advertisement (1952-2024) durante décadas, y Peter d’Agostino, profesor de cine y artes mediáticas en la Universidad de Temple (Filadelfia) y autor del mítico libro pionero de la estética videográfica Transmission: Theory and Practice for a New Television Aesthetics (1985). Consideraba que eran fuentes imprescindibles para mis capítulos de tesis sobre los orígenes utópicos y pedagógicos de un medio que, muy rápidamente, pasó a ser un mercado y un producto de consumo: la televisión. Aprendí en dos horas de cena y conversación más que en muchas jornadas inacabables de archivos silenciosos y a menudo silenciados, tantos en los Estados Unidos como en el Estado español.

 

En Mal de archivo. Una impresión freudiana (Editorial Trotta, 1997), Jacques Derrida hace un análisis polisémico del concepto griego de arkhe para entender el recorrido histórico que ha tenido la pulsión humana de archivar, de recoger, de guardar nuestra historia material. El término griego, significativamente, se refiere tanto a la idea de comienzo como a la de mandamiento. Es decir, es tanto aquel lugar o sede original, que determina un punto de referencia para una comunidad, nación o Estado, como una fuente de autoridad. El término arkhe, de hecho, proviene de arkheion, que podríamos definir de forma simplista como casa o residencia. Como sabemos, toda casa o espacio de residencia implica un adentro y un afuera: todo el mundo puede llegar a ser bienvenido a una casa, pero no todo el mundo es habitante o residente habitual.

 

Archivos no restrictivos

 

La analogía con los archivos del arte es pertinente. Devienen en el lugar de poder y autoridad de la nación, de la ciudad o de una determinada cultura, a la vez que constituyen un espacio de visita restringida y fetichizada. Muchos archivos se fundan, en primer lugar, en la necesidad de exclusión. De hecho, la inclusión en los archivos de las culturas occidentales es, históricamente, el remanente de aquello que no ha quedado fuera. ¿Quién tiene derecho a entrar?, nos podríamos preguntar a partir de Derrida. ¿Quién ha determinado la ley aplicable a dicho archivo? ¿Quién tiene la última palabra sobre cómo interpretar o leer un archivo?

 

Es contra esta concepción restrictiva de la idea de archivo que lucha Muntadas. Además de llevar los archivos en la maleta, como un Walter Benjamin de nuestro siglo, el artista propone sostenimientos de los espacios de archivo llenos de vida, que no solo vigilen sino que también produzcan conocimiento. Como nos decía en el documental Arqueologia d’un arxiu. Muntadas i el temps contemporani (2026), todo archivo es personal y, por lo tanto, «contextual».

 

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‘Arqueologia d’un arxiu. Muntadas i el temps contemporani’ (dir. Ignasi Gozalo Salellas, 2026)

Fuente: ARXIU/AM

 

El carácter no finito en el proceso de conocer y crear de Muntadas pone de relieve la principal crítica que el artista hace al énfasis teórico que, según él, la academia y el arte han hecho sobre la noción de archivo. Porque todo archivo es inexacto en cuanto que es infinito.

 

El Archivo Muntadas

 

Así ha vivido su vida: como un archivo de experiencias, de exposiciones, de billetes de tren, de filmaciones, de trabajos en estudios ajenos, siempre a caballo entre diferentes paisajes del mundo –ni ciudades ni países; lugares–. Ante la imposibilidad de capturar todas estas capas de cultura viva, Muntadas ha pensado su legado como un «archivo de archivos», que sume las muchas latitudes, periodos, materialidades, formatos, temáticas y memorias que hay detrás de cada documento que ha acumulado a lo largo de medio siglo. De este interés nace ARXIU/AM, el archivo que la l’Associació Arxiu Muntadas. Centre d’Estudis i Recerca (ARXIU/AM) ha establecido en Hospitalet de Llobregat como un espacio motor que genere conocimiento y dialogue con posibles otros espacios de vigilia activa de un «archivo vivo y en proceso, ampliado cada día con nuevas aportaciones», como dice el sitio web de la iniciativa.

 

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Muntadas en una secuencia de ‘Arqueologia d’un arxiu. Muntadas i el temps contemporani’ (2026)

Fuente: ARXIU/AM

 

Cómo dice Muntadas, contra «el uso y abuso de los últimos años» hecho del concepto de archivo, hay que entender los archivos como dispositivos capaces de activar cultura, «como puede ser una biblioteca o una hemeroteca» y abandonar las modas y el fetichismo del documento como tesoro de un arkhe que no interpele a nadie. A la vez, iniciativas como ARCHIVO/AM ayudan a movilizar la experiencia material y relacional que implica afrontar una colección de miles de documentos, en una era marcada por la cultura de la inmediatez y la automatización, que son internet y la investigación de información a través de buscadores plagados de sesgos y vacíos de experiencia.

 

Imagen de portada:

Arte ⇄ Vida. Proyectos. Fuente: ARXIU/AM.

 

Citación recomendada

GOZALO SALELLAS, Ignasi. «El Archivo Muntadas (ARXIU/AM): aprendizajes de un ‘arkhe’ relacional». COMeIN [en línea], mayo 2026, no. 165. ISSN: 1696-3296. DOI: https://doi.org/10.7238/c.n165.2635

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